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Tres sonetos descarados de Agustín de Foxá.

Vicente Fernández-Cortés

Poeta que considera el portal su segunda casa
Entregado al tedio al que esta tarde de verano me somete se me ocurre publicar tres sonetos que circularon por Madrid atribuidos a Agustín de Foxá.
Ya se sabe que los Domecq son una saga de bodegueros beneficiados por Alfonso XIII y por el Papa Pío X con sendos marquesados de su apellido. Celia Gámez fue una actriz y bailarina nacida en Buenos Aires que después de la vergonzosa guerra civil española recreó el género teatral de la revista ligera, a la que se atribuían sonados amantes de la nobleza, la tauromaquia y el generalato. El general del tercer soneto, como es fácil de adivinar, es José Millán-Astray, fundador de la Legión Española, manco y tuerto por acciones de guerra, al que se consideraba amante de la diva, entre otras historias galantes que le enjaretaron.

Amigo íntimo que fue de Martín Artajo -meapilas contumaz- cuando éste tomó posesión de su cargo de ministro en el palacio de Santa Cruz, el anticlerical Foxá se apresuró a cambiarle el nombre al magno departamento: “Monasterio de Asuntos Exteriores” (mi vecino, nieto del ministro, se parte de la risa cuando se lo recuerdo).
No sé si lo leí o me lo contó alguien, el caso es que Foxá protagonizó un desapacible rifirrafe en una cena oficial donde asistía el entonces ministro de Asuntos Exteriores italiano.
Parece ser que el arrogante gerifalte, conde Ciano y yerno del Duce, arrastraba un estigma desolador: era, por méritos propios y con varias puntas, el cornudo más famoso del Lazio.
Pues bien, entre una ocurrencia y otra, Foxá se ventilaba botella y media de Lambrusco que lo predisponía a la guasa inmisericorde.
Lo cierto es que, harto ya de tanta chanza estéril, el ministro le largó con ánimo conciliador: -Señor de Foxá, la bebida acabará matándolo- Respuesta inmediata del diplomático: -al menos a mí no me matará Marcial Lalanda-
(Lalanda era el matador de toros de moda por aquellos entonces).
Allí mismo le retó a duelo sin consecuencias pero el exabrupto le costó el puesto y casi la cabeza.
Lo que no deja de ser curioso es que si el jerarca italiano exhibía una cornamenta considerable, D. Agustín enarbolaba dos leños en su frente con más tronío que el morlaco que mató a Manolete.

Lejos de preocuparle se jactaba de ello: en cierto Consejo de Ministros algún portavoz oficial comunicó que tras un inminente cambio ministerial iban a rodar muchas cabezas de diplomáticos y otros funcionarios, a lo que él, ni corto ni perezoso, precisó desde su embajada con la mayor naturalidad:

la mía no rodará.

Los tres sonetos:

A LOS DOMECQ

Horda del sur envanecida y boba
que venís con el pelo de las dehesas
para adorar a estúpidas marquesas
que a cambio de dinero os dan coba.

Tratantes de la baja Andalucía
que usáis de propaganda la tajada
y presumiendo de genealogía
es vuestro escudo marca registrada.

Componen vuestra corte de adulones
artistas, tortilleras, maricones,
el cuerpo diplomático y Cortés. (*)

De esta España vulgar de panderetas,
id con vuestro dinero a hacer puñetas,
oh Borgias de los vinos de Jerez.

(*) Nunca le perdonaré la arbitraria e injustificada afrenta. (Risas).


A CELIA GÁMEZ


Tú, que naciste en las porteñas hampas
y del amor conoces los oficios,
hermosa zorra de las anchas pampas
que enamoras marqueses pontificios.

Tú, que cantas los tangos con ojeras
repletos de memeces argentinas,
y hablando con duquesas tortilleras
confundes las Meninas con mininas.

Los prognatas toreros que complicas
por ti se tornan en babosos toros;
vas al teatro con señoras ricas,

y estrenas obras con cretinos coros
escritas para ti por los maricas
que sueñan con los culos de los moros.

A UN GENERAL


Valentón, huero, fatuo y mutilado,
mete en su cama a bobas cupletistas.
Más asno que caballo desbocado.
Imán de hampones y de estraperlistas.

Grita “¡A mi la Legión!” con voz cazalla,
“¡Muera la inteligencia!” que él no tiene.
Ante el caudillo asiente, suda y calla
y es trueno y rayo cuando le conviene.

Fornicador sin gusto y por antojo,
preñó a quien no debía por capricho.
Sin uniforme apenas vale nada.

Mira insolente el mundo con un ojo,
va por la vida a cuestas con su nicho,
fúnebre espectro de la madrugada.

Cazalla: anis fuerte de la sierra norte de Sevilla.

Impertinente Foxá.

https://www.google.com/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=1&cad=rja&uact=8&ved=2ahUKEwi5-one-LzjAhVEAmMBHSKrCHUQFjAAegQIABAB&url=https://es.wikipedia.org/wiki/Agust%C3%ADn_de_Fox%C3%A1&usg=AOvVaw2EI_MyU3iN_QtquA4bzaM8
 
Última edición:
Entregado al dolce far niente al que esta tarde de verano me somete se me ocurre publicar tres sonetos que circularon por Madrid atribuidos a Agustín de Foxá.
Ya se sabe que los Domecq son una saga de bodegueros beneficiados por Alfonso XIII y por el Papa Pío X con sendos marquesados de su apellido. Celia Gámez fue una actriz y bailarina nacida en Buenos Aires que después de la vergonzosa guerra civil española recreó el género teatral de la revista ligera, a la que se atribuían sonados amantes de la nobleza, la tauromaquia y el generalato. El general del tercer soneto, como es fácil de adivinar, es José Millán-Astray, fundador de la Legión Española, manco y tuerto por acciones de guerra, al que se consideraba amante de la diva, entre otras historias galantes que le enjaretaron.

Amigo íntimo que fue de Martín Artajo -meapilas contumaz- cuando éste tomó posesión de su cargo de ministro en el palacio de Santa Cruz, el anticlerical Foxá se apresuró a cambiarle el nombre al magno departamento: “Monasterio de Asuntos Exteriores” (mi vecino, nieto del ministro, se parte de la risa cuando se lo recuerdo).
No sé si lo leí o me lo contó alguien, el caso es que Foxá protagonizó un desapacible rifirrafe en una cena oficial donde asistía el entonces ministro de Asuntos Exteriores italiano.
Parece ser que el arrogante gerifalte, conde Ciano y yerno del Duce, arrastraba un estigma desolador: era, por méritos propios y con varias puntas, el cornudo más famoso del Lazio.
Pues bien, entre una ocurrencia y otra, Foxá se ventilaba botella y media de Lambrusco que lo predisponía a la guasa inmisericorde.
Lo cierto es que, harto ya de tanta chanza estéril, el ministro le largó con ánimo conciliador: -Señor de Foxá, la bebida acabará matándolo- Respuesta inmediata del diplomático: -al menos a mí no me matará Marcial Lalanda-
(Lalanda era el matador de toros de moda por aquellos entonces).
Allí mismo le retó a duelo sin consecuencias pero el exabrupto le costó el puesto y casi la cabeza.
Lo que no deja de ser curioso es que si el jerarca italiano exhibía una cornamenta considerable, D. Agustín enarbolaba dos leños en su frente con más tronío que el morlaco que mató a Manolete.

Lejos de preocuparle se jactaba de ello: en cierto Consejo de Ministros algún portavoz oficial comunicó que tras un inminente cambio ministerial iban a rodar muchas cabezas de diplomáticos y otros funcionarios, a lo que él, ni corto ni perezoso, precisó desde su embajada con la mayor naturalidad:

la mía no rodará.

Los tres sonetos:

A LOS DOMECQ

Horda del sur envanecida y boba
que venís con el pelo de las dehesas
para adorar a estúpidas marquesas
que a cambio de dinero os dan coba.

Tratantes de la baja Andalucía
que usáis de propaganda la tajada
y presumiendo de genealogía
es vuestro escudo marca registrada.

Componen vuestra corte de adulones
artistas, tortilleras, maricones,
el cuerpo diplomático y Cortés.

De esta España vulgar de panderetas,
id con vuestro dinero a hacer puñetas,
oh Borgias de los vinos de Jerez.


A CELIA GÁMEZ


Tú, que naciste en las porteñas hampas
y del amor conoces los oficios,
hermosa zorra de las anchas pampas
que enamoras marqueses pontificios.

Tú, que cantas los tangos con ojeras
repletos de memeces argentinas,
y hablando con duquesas tortilleras
confundes las Meninas con mininas.

Los prognatas toreros que complicas
por ti se tornan en babosos toros;
vas al teatro con señoras ricas,

y estrenas obras con cretinos coros
escritas para ti por los maricas
que sueñan con los culos de los moros.

A UN GENERAL


Valentón, huero, fatuo y mutilado,
mete en su cama a bobas cupletistas.
Más asno que caballo desbocado.
Imán de hampones y de estraperlistas.

Grita “¡A mi la Legión!” con voz cazalla,
“¡Muera la inteligencia!” que él no tiene.
Ante el caudillo asiente, suda y calla
y es trueno y rayo cuando le conviene.

Fornicador sin gusto y por antojo,
preñó a quien no debía por capricho.
Sin uniforme apenas vale nada.

Mira insolente el mundo con un ojo,
va por la vida a cuestas con su nicho,
fúnebre espectro de la madrugada.

Cazalla: anis fuerte de la sierra norte de Sevilla.

Impertinente Foxá.

https://www.google.com/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=1&cad=rja&uact=8&ved=2ahUKEwi5-one-LzjAhVEAmMBHSKrCHUQFjAAegQIABAB&url=https://es.wikipedia.org/wiki/Agust%C3%ADn_de_Fox%C3%A1&usg=AOvVaw2EI_MyU3iN_QtquA4bzaM8
Jajasja cualquiera se metía con el anticlerical Foxá jejeje, se podía poner a temblar de antemano con la que le podía caer encima jeje.. Pues leyéndote amigo Vicente me he acordado de una anécdota, no sé si ficticia o real, que ocurrió con motivo de una visita de Franco y su ministro Artajo que copio y pego aquí:
No es el humor ni la sátira lo que se persigue, si así fuera no hubiera circulado un chiste que nació con una (supuesta o real) visita de Franco a Sevilla. Le acompañaba en el viaje el ministro Martin Artajo; la multitud agolpada en las calles gritaba: ¡Franco, Franco, Franco, Artajo, Artajo, Artajo! Desde el gentío una voz clara grito ¡Qué coño Ar-tajo, Ar-Guadalquivir que está más cerca! En plena dictadura la gracia no fue considerada como enaltecimiento de “magnicidio por ahogamiento”. En esos tiempos oscuros los chistosos “solo” fueron condenados a prisión por disidencia política.
Muchísimas gracias por la documentación del tema que nos hace entender con claridad estos tres sonetos que tu generosidad nos comparte. Mil besos fuertes y sonoros llenos de admiración y de cariño....muááááacksssss...
 
Ayyysss, mi queridísima granaína, tengo por vecino a un nieto del clerical ministro que se rie con mis cosas. Y con esta en particular. Con dos cervezas de por medio me ha contado muchas más anécdotas de su abuelo que con su permiso pienso publicar más pronto que tarde.
Sí, Agustín de Foxá fue un enfant terrible del franquismo, látigo implacable que no dejó títere con cabeza en aquella España torcida y vigilada.
Gracias a ti por acercarte a mis ocurrencias.

Dos mil besos con muchos muaaackasss.
 
Última edición:
Muchas gracias, Catia por tu "me gusta" Ya ves como era el elemento. Tú, que tienes sangre italiana conocerás la figura de Curzio Malaparte, sí, el famoso autor de "Kaputt" (desecho, destruido, en alemán), novela autobiográfica siendo corresponsal de guerra en Helsinki. Allí conoció al "enfant terrible" español, diplomáticos ambos. Dos personajes que quemaron la capital finlandesa a golpe de pluma y aventuras inconfesables.
Ya lo pongo a pie del 1º soneto: nunca le perdonaré al doblearistócrta Foxá la inclusión infundada de mi familia en su poesía lenguaraz. (Es broma).
La Historia juzgará. Un beso vivo.
 
Última edición:
Entregado al tedio al que esta tarde de verano me somete se me ocurre publicar tres sonetos que circularon por Madrid atribuidos a Agustín de Foxá.
Ya se sabe que los Domecq son una saga de bodegueros beneficiados por Alfonso XIII y por el Papa Pío X con sendos marquesados de su apellido. Celia Gámez fue una actriz y bailarina nacida en Buenos Aires que después de la vergonzosa guerra civil española recreó el género teatral de la revista ligera, a la que se atribuían sonados amantes de la nobleza, la tauromaquia y el generalato. El general del tercer soneto, como es fácil de adivinar, es José Millán-Astray, fundador de la Legión Española, manco y tuerto por acciones de guerra, al que se consideraba amante de la diva, entre otras historias galantes que le enjaretaron.

Amigo íntimo que fue de Martín Artajo -meapilas contumaz- cuando éste tomó posesión de su cargo de ministro en el palacio de Santa Cruz, el anticlerical Foxá se apresuró a cambiarle el nombre al magno departamento: “Monasterio de Asuntos Exteriores” (mi vecino, nieto del ministro, se parte de la risa cuando se lo recuerdo).
No sé si lo leí o me lo contó alguien, el caso es que Foxá protagonizó un desapacible rifirrafe en una cena oficial donde asistía el entonces ministro de Asuntos Exteriores italiano.
Parece ser que el arrogante gerifalte, conde Ciano y yerno del Duce, arrastraba un estigma desolador: era, por méritos propios y con varias puntas, el cornudo más famoso del Lazio.
Pues bien, entre una ocurrencia y otra, Foxá se ventilaba botella y media de Lambrusco que lo predisponía a la guasa inmisericorde.
Lo cierto es que, harto ya de tanta chanza estéril, el ministro le largó con ánimo conciliador: -Señor de Foxá, la bebida acabará matándolo- Respuesta inmediata del diplomático: -al menos a mí no me matará Marcial Lalanda-
(Lalanda era el matador de toros de moda por aquellos entonces).
Allí mismo le retó a duelo sin consecuencias pero el exabrupto le costó el puesto y casi la cabeza.
Lo que no deja de ser curioso es que si el jerarca italiano exhibía una cornamenta considerable, D. Agustín enarbolaba dos leños en su frente con más tronío que el morlaco que mató a Manolete.

Lejos de preocuparle se jactaba de ello: en cierto Consejo de Ministros algún portavoz oficial comunicó que tras un inminente cambio ministerial iban a rodar muchas cabezas de diplomáticos y otros funcionarios, a lo que él, ni corto ni perezoso, precisó desde su embajada con la mayor naturalidad:

la mía no rodará.

Los tres sonetos:

A LOS DOMECQ

Horda del sur envanecida y boba
que venís con el pelo de las dehesas
para adorar a estúpidas marquesas
que a cambio de dinero os dan coba.

Tratantes de la baja Andalucía
que usáis de propaganda la tajada
y presumiendo de genealogía
es vuestro escudo marca registrada.

Componen vuestra corte de adulones
artistas, tortilleras, maricones,
el cuerpo diplomático y Cortés. (*)

De esta España vulgar de panderetas,
id con vuestro dinero a hacer puñetas,
oh Borgias de los vinos de Jerez.

(*) Nunca le perdonaré la arbitraria e injustificada afrenta.


A CELIA GÁMEZ


Tú, que naciste en las porteñas hampas
y del amor conoces los oficios,
hermosa zorra de las anchas pampas
que enamoras marqueses pontificios.

Tú, que cantas los tangos con ojeras
repletos de memeces argentinas,
y hablando con duquesas tortilleras
confundes las Meninas con mininas.

Los prognatas toreros que complicas
por ti se tornan en babosos toros;
vas al teatro con señoras ricas,

y estrenas obras con cretinos coros
escritas para ti por los maricas
que sueñan con los culos de los moros.

A UN GENERAL


Valentón, huero, fatuo y mutilado,
mete en su cama a bobas cupletistas.
Más asno que caballo desbocado.
Imán de hampones y de estraperlistas.

Grita “¡A mi la Legión!” con voz cazalla,
“¡Muera la inteligencia!” que él no tiene.
Ante el caudillo asiente, suda y calla
y es trueno y rayo cuando le conviene.

Fornicador sin gusto y por antojo,
preñó a quien no debía por capricho.
Sin uniforme apenas vale nada.

Mira insolente el mundo con un ojo,
va por la vida a cuestas con su nicho,
fúnebre espectro de la madrugada.

Cazalla: anis fuerte de la sierra norte de Sevilla.

Impertinente Foxá.

https://www.google.com/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=1&cad=rja&uact=8&ved=2ahUKEwi5-one-LzjAhVEAmMBHSKrCHUQFjAAegQIABAB&url=https://es.wikipedia.org/wiki/Agust%C3%ADn_de_Fox%C3%A1&usg=AOvVaw2EI_MyU3iN_QtquA4bzaM8
Partiendo por el prologo, lo de rifirrafe no sé por qué ne suena a algo bastante más "casero" Y aunque tu apellido figure en esta lista negra, jamás se le podrá quitar lo valiente.
Y los sonetos...inspiradores.
Muchas gracias. Un abrazo, Vicente.
 
libro-y-rosa-jpg.31607



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Muchas FELICIDADES

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Ya se sabe que los Domecq son una saga de bodegueros beneficiados por Alfonso XIII y por el Papa Pío X con sendos marquesados de su apellido. Celia Gámez fue una actriz y bailarina nacida en Buenos Aires que después de la vergonzosa guerra civil española recreó el género teatral de la revista ligera, a la que se atribuían sonados amantes de la nobleza, la tauromaquia y el generalato. El general del tercer soneto, como es fácil de adivinar, es José Millán-Astray, fundador de la Legión Española, manco y tuerto por acciones de guerra, al que se consideraba amante de la diva, entre otras historias galantes que le enjaretaron.

Amigo íntimo que fue de Martín Artajo -meapilas contumaz- cuando éste tomó posesión de su cargo de ministro en el palacio de Santa Cruz, el anticlerical Foxá se apresuró a cambiarle el nombre al magno departamento: “Monasterio de Asuntos Exteriores” (mi vecino, nieto del ministro, se parte de la risa cuando se lo recuerdo).
No sé si lo leí o me lo contó alguien, el caso es que Foxá protagonizó un desapacible rifirrafe en una cena oficial donde asistía el entonces ministro de Asuntos Exteriores italiano.
Parece ser que el arrogante gerifalte, conde Ciano y yerno del Duce, arrastraba un estigma desolador: era, por méritos propios y con varias puntas, el cornudo más famoso del Lazio.
Pues bien, entre una ocurrencia y otra, Foxá se ventilaba botella y media de Lambrusco que lo predisponía a la guasa inmisericorde.
Lo cierto es que, harto ya de tanta chanza estéril, el ministro le largó con ánimo conciliador: -Señor de Foxá, la bebida acabará matándolo- Respuesta inmediata del diplomático: -al menos a mí no me matará Marcial Lalanda-
(Lalanda era el matador de toros de moda por aquellos entonces).
Allí mismo le retó a duelo sin consecuencias pero el exabrupto le costó el puesto y casi la cabeza.
Lo que no deja de ser curioso es que si el jerarca italiano exhibía una cornamenta considerable, D. Agustín enarbolaba dos leños en su frente con más tronío que el morlaco que mató a Manolete.

Lejos de preocuparle se jactaba de ello: en cierto Consejo de Ministros algún portavoz oficial comunicó que tras un inminente cambio ministerial iban a rodar muchas cabezas de diplomáticos y otros funcionarios, a lo que él, ni corto ni perezoso, precisó desde su embajada con la mayor naturalidad:

la mía no rodará.

Los tres sonetos:

A LOS DOMECQ

Horda del sur envanecida y boba
que venís con el pelo de las dehesas
para adorar a estúpidas marquesas
que a cambio de dinero os dan coba.

Tratantes de la baja Andalucía
que usáis de propaganda la tajada
y presumiendo de genealogía
es vuestro escudo marca registrada.

Componen vuestra corte de adulones
artistas, tortilleras, maricones,
el cuerpo diplomático y Cortés. (*)

De esta España vulgar de panderetas,
id con vuestro dinero a hacer puñetas,
oh Borgias de los vinos de Jerez.

(*) Nunca le perdonaré la arbitraria e injustificada afrenta.


A CELIA GÁMEZ


Tú, que naciste en las porteñas hampas
y del amor conoces los oficios,
hermosa zorra de las anchas pampas
que enamoras marqueses pontificios.

Tú, que cantas los tangos con ojeras
repletos de memeces argentinas,
y hablando con duquesas tortilleras
confundes las Meninas con mininas.

Los prognatas toreros que complicas
por ti se tornan en babosos toros;
vas al teatro con señoras ricas,

y estrenas obras con cretinos coros
escritas para ti por los maricas
que sueñan con los culos de los moros.

A UN GENERAL


Valentón, huero, fatuo y mutilado,
mete en su cama a bobas cupletistas.
Más asno que caballo desbocado.
Imán de hampones y de estraperlistas.

Grita “¡A mi la Legión!” con voz cazalla,
“¡Muera la inteligencia!” que él no tiene.
Ante el caudillo asiente, suda y calla
y es trueno y rayo cuando le conviene.

Fornicador sin gusto y por antojo,
preñó a quien no debía por capricho.
Sin uniforme apenas vale nada.

Mira insolente el mundo con un ojo,
va por la vida a cuestas con su nicho,
fúnebre espectro de la madrugada.

Cazalla: anis fuerte de la sierra norte de Sevilla.

Impertinente Foxá.

https://www.google.com/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=1&cad=rja&uact=8&ved=2ahUKEwi5-one-LzjAhVEAmMBHSKrCHUQFjAAegQIABAB&url=https://es.wikipedia.org/wiki/Agust%C3%ADn_de_Fox%C3%A1&usg=AOvVaw2EI_MyU3iN_QtquA4bzaM8
Mis felicitaciones por el reconocimiento obtenido a tan perfecto trabajo.
saludos afectuosos de luzyabsenta
 
Un lujo de introduccion bien documentada para ambientar esos tres sonetos
que perfectamente exprean parte de los palpitos de una sociedad
que, en blanco y negro, no comprendia la realidad de los momentos
sociales. Me ha gustado mucho. saludos amables de luzyabsenta


Muchas gracias,luzyabsenta, por tus gratas apreciaciones. Un abrazo.
 
Muchas gracias,luzyabsenta, por tus gratas apreciaciones. Un abrazo.

Muy agradecido por la cordialidad de tu respuesta. Hay poesias que se merecen el reflejo de la atenta
reflexion y lectura precisa, pienso que es el caso de esta obra. por ello releo de nuevo para establecerme
y encontrarme mejor entre sus contenidos de ese sentible mirar de emociones que entregas.
saludos siempre amables de luzyabsenta
 
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