Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
TRES ESTROFAS NEGRAS.
Tres estrofas negras que se cuelgan
como dedos en una mano muerta,
que resalta las huesudas miserias
de un mundo que le privo
primero de los amores y después
del cetro y trono de una muerte longeva
que le rechazo y le dejo sólo como muerto.
I
Aclárese por un momento lo oscuro
Y me muestre donde se perdió mí deseo,
de saciar mí sed de sangre en pilas bautismales
echas por huesos de neonatos no nacidos.
II
Quiero la espada de dos filos iguales.
que separe a los muertos de los príncipes negros,
dejando a unos en el pozo y a otros en cojines rojos
y a mí en medio decidiendo su segunda muerte.
III
Ser amo de los hechizos de amores, para maldecir
entre pócimas hirviendo, los corazones que arranque,
de los pechos de los cisnes y dárselos de comer a las bestias
alineados con tocados de princesas muertas.
Tres estrofas negras que se cuelgan
como dedos en una mano muerta,
que resalta las huesudas miserias
de un mundo que le privo
primero de los amores y después
del cetro y trono de una muerte longeva
que le rechazo y le dejo sólo como muerto.
I
Aclárese por un momento lo oscuro
Y me muestre donde se perdió mí deseo,
de saciar mí sed de sangre en pilas bautismales
echas por huesos de neonatos no nacidos.
II
Quiero la espada de dos filos iguales.
que separe a los muertos de los príncipes negros,
dejando a unos en el pozo y a otros en cojines rojos
y a mí en medio decidiendo su segunda muerte.
III
Ser amo de los hechizos de amores, para maldecir
entre pócimas hirviendo, los corazones que arranque,
de los pechos de los cisnes y dárselos de comer a las bestias
alineados con tocados de princesas muertas.