Oruga de hierro, rechinando llega
por una escalera acostada sin fin.
Al sol, sus resuellos de vapor, entrega
y allá una campana le ofrece un tin- tin.
Cíclope cabeza, el horizonte mira
ciempiés que patina, por cintas de sol.
exhalando nubes, se encurva o se estira,
de noche, una estrella, le ofrece un farol.
Se va por los campos, llevando esperanza
su carga de adioses, ya habrá de volver.
Trayendo hijos nuevos, abrirá sus panza,
que hay pueblos que esperan...volver a nacer.
Marino Fabianesi
por una escalera acostada sin fin.
Al sol, sus resuellos de vapor, entrega
y allá una campana le ofrece un tin- tin.
Cíclope cabeza, el horizonte mira
ciempiés que patina, por cintas de sol.
exhalando nubes, se encurva o se estira,
de noche, una estrella, le ofrece un farol.
Se va por los campos, llevando esperanza
su carga de adioses, ya habrá de volver.
Trayendo hijos nuevos, abrirá sus panza,
que hay pueblos que esperan...volver a nacer.
Marino Fabianesi