Uqbar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Llamo a la puerta de un mundo,
que desde siempre he visto tras la vitrina.
Bocas sin memoria me saludan.
Ajusto languidez anhelante y encriptada
mientras trepan mis ojos tenaz y prodigiosamente.
Invitado estoy a volar sobre la placidez.
pero sigo las huellas de mi amigo y salto!
¡Qué diablesco es el amor soñado,
cuidadosamente envuelto de delirios y turbulencias!.
¡Qué iluso es convertirlo en quásar,
sorteando confines con audacia infantil!
Otrora, omnipresencia de mis ojos,
ahora bocanadas de párpados desaparecen
y perfilan los aromas de esta dulce primavera.
Qué absurdo contemplar el mundo tras la vitrina,
... dijo el gato.
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