Sofia Luz Castagno
Poeta adicto al portal
En la calma del silencio
mis ojos ya se abren:
en la rama soy pájaro
que su destino, no sabe...
De un brinco las alas se plegaron
majestuosas, en las flores de un jardín:
era única entre tantos seres,
una mariposa, sin saber su fin...
Con un cantar dulce de sirenas,
corriendo por las rocas
me deslizaba, sutil por la arena,
sin pensar qué camino me toca...
Era tenue y liviana por el aire,
me encontraba flotando en la penumbra,
con un silbido vago y profundo:
era la brisa de mi propia tumba...
mis ojos ya se abren:
en la rama soy pájaro
que su destino, no sabe...
De un brinco las alas se plegaron
majestuosas, en las flores de un jardín:
era única entre tantos seres,
una mariposa, sin saber su fin...
Con un cantar dulce de sirenas,
corriendo por las rocas
me deslizaba, sutil por la arena,
sin pensar qué camino me toca...
Era tenue y liviana por el aire,
me encontraba flotando en la penumbra,
con un silbido vago y profundo:
era la brisa de mi propia tumba...