• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Trance de Muerte

Edouard

Poeta adicto al portal
Que el mismo Apolo, en toda su gloria bendecida por el sol, asetee mi corazón amoroso. Hasta dejarme en mísero trance de muerte. Deseo envolverme en la crisálida opaca de las tinieblas del finiquito vital. Antes que orar salmodias sin parar. No soy esclavo de ningún dios. Por eso no rezo. Sino que escupo a las marmóreas tumbas. Para que la némesis altere mi sistema nervioso. Y me arroje, como un par de calzoncillos, al infierno. Donde allí, Hades me dará de beber carajillos hasta quedar borracho. ¡ Oh ! trance de muerte. Eres la misma y circular viciada de testosterona amarga. Que coagula en mis pulmones la nicotina del recién cigarrillo prendido. Me obseso por huir en pos de una ninfa. Para penetrarla sin parar. Pero, todo es un sueño opiáceo. Me he olvidado de que estoy en trance de muerte.
 
Medusa, esta prosa es una sátira hacia la bondadosa lírica de todo un mundo de jauja. Nuestro protagonista es un desequilibrado mental. Que no sabe hacer otra cosa que llevar hasta el ridículo la sagrada aureola de todo un mundo animado por la loca alegría. Está loco por tentar al Creador. Y es capaz de sacudir de un plumazo todo lo chabacano. Para darse cuenta que no hay más que una única realidad. La muerte en vida. Atentamente Edouard.
 
Marisol, es que hay que agarrar el toro por los cuernos. Sino acabamos en un manicomio o un geriátrico. Abotargados con barbitúricos. Es indispensable, para acabar con toda fatalidad en vida reírse con júbilo ante la Muerte. ¿ Quién santificó la muerte sino los grandes poetas trágicos ?. Atentamente Edouard.
 
Atrás
Arriba