Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cruzamos en el pequeño navío
empapados como flotando en el agua,
cobijamos nuestra debilidad uniéndonos:
el paraguas abierto dio un sacudón y nos
absorbió...
Los besos calmaron el desconsuelo,
abajo al fin contuve el timón y lo até.
Cubrimos con un manto el momento obsceno.
Todavía nos amábamos.
Aún éramos amorosos,
Aún caímos revueltos.
Y tu garganta lidiaba con el silencio
y te amé por completo, te amé, como
a una amapola: como a una flor rumorosa.
Te amé en tu desvelo, en el amanecer despiadado,
con el alba a la izquierda y con la noche a derecha.
Al fin caías apacible y mimada.
empapados como flotando en el agua,
cobijamos nuestra debilidad uniéndonos:
el paraguas abierto dio un sacudón y nos
absorbió...
Los besos calmaron el desconsuelo,
abajo al fin contuve el timón y lo até.
Cubrimos con un manto el momento obsceno.
Todavía nos amábamos.
Aún éramos amorosos,
Aún caímos revueltos.
Y tu garganta lidiaba con el silencio
y te amé por completo, te amé, como
a una amapola: como a una flor rumorosa.
Te amé en tu desvelo, en el amanecer despiadado,
con el alba a la izquierda y con la noche a derecha.
Al fin caías apacible y mimada.
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