cesar curiel
Poeta que considera el portal su segunda casa
Allá en la negra orilla, donde el sol se esmera
y brilla, nace un nuevo día con sus rayos color de plata;
ya su luz se asoma y ve crecer la espuma
de un mar con ancha tapa.
El gorrión canta ya su trino, alegrando el pasto humedecido
del que bebe el jilguero cuando es niño
y la hormiga muy segura, recorriendo su camino
anchas faldas lleva consigo.
El mosquito va buscando donde quedar dormido
cierra sus alitas en un tronco viejo y sin cariño
mientras la ardilla sale al encuentro de un nuevo destino;
el sapo con su canto sueña con ser tenor, con un público
de moscas enardecido.
A lo lejos, en un lago sucio y enverdecido
un coro de ramas cuentan lo que ha ocurrido,
que un topo ciego, cansado y sin cariño
perdió sus lentes por andar distraído.
Mientras una zorra parda se esconde en el pasto alto
para no distraer del chisme, que tiene a todos entretenidos;
una rata va de compras, por un sendero corto
y empobrecido mientras el águila a lo lejos
se deleita con un festín enloquecido.
Y así la tarde pasa, con todo lo ocurrido
la abeja se acurruca entre flores del olvido
y la mosca vuela, a un lugar no tan concurrido
cuando el sol dice hasta mañana
y la luna, vela por los sueños de los que están dormidos.
:::banana:::
y brilla, nace un nuevo día con sus rayos color de plata;
ya su luz se asoma y ve crecer la espuma
de un mar con ancha tapa.
El gorrión canta ya su trino, alegrando el pasto humedecido
del que bebe el jilguero cuando es niño
y la hormiga muy segura, recorriendo su camino
anchas faldas lleva consigo.
El mosquito va buscando donde quedar dormido
cierra sus alitas en un tronco viejo y sin cariño
mientras la ardilla sale al encuentro de un nuevo destino;
el sapo con su canto sueña con ser tenor, con un público
de moscas enardecido.
A lo lejos, en un lago sucio y enverdecido
un coro de ramas cuentan lo que ha ocurrido,
que un topo ciego, cansado y sin cariño
perdió sus lentes por andar distraído.
Mientras una zorra parda se esconde en el pasto alto
para no distraer del chisme, que tiene a todos entretenidos;
una rata va de compras, por un sendero corto
y empobrecido mientras el águila a lo lejos
se deleita con un festín enloquecido.
Y así la tarde pasa, con todo lo ocurrido
la abeja se acurruca entre flores del olvido
y la mosca vuela, a un lugar no tan concurrido
cuando el sol dice hasta mañana
y la luna, vela por los sueños de los que están dormidos.
:::banana:::