José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
El temblor palpable de los labios
sentados en el invierno de tu estrella
inestable habitación situada
en la premura precisa del cauce.
Un recodo donde yo adelanto
la clemencia de la sangre
el aliento del suspiro que brama
más lejos de la raíz que la delicia.
Sueña la rosa
con la horizontalidad de la llama,
agarrándose a la inconsciencia del ansia,
con esos fragmentos de respiración
que elevan los diluvios.
Cautivo de tus campos,
hipnotizado por la voz silenciosa
de los muslos entre los huesos,
me acerco al fulgor de la carne
dónde desnudo los ojos y desciendo
a la luz extendida de lo absoluto,
a la conciencia de Dios,
al milagro de lo eterno.
@José Valverde Yuste