Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
En las tinieblas persistiò el desgarro de los velos,
se fugò el silencio cubàndose.
Efectuò y bebiò del giro ahogado, el giro esencial.
Pudo oir el chasquido misterioso
y vio matar la luz dorada durante el acoso de los sueños
y las desbocadas figuras de hierbas quemadas.
Del delirio sobre el grito que perfila el odio.
la agrietada confusiòn de ojos ansiosos
y luego decae la insanìa.
El brocal quedò seco sin rasgo de ternura.
Y la fiebre serà libre del pantano
donde sucumbes,
si en el lodo te incendias.
O en el fugaz silencio amanece
El pasado nada significa .
Pero en cada amanecer compartimos el ahora
Y ha comenzado el adorado amanecer.
Cegado sobre el cielo, el sol se incendia en sì mismo.
Como una alucinaciòn de oro da esos giros gingatescos
y al mirarnos se burla.
se fugò el silencio cubàndose.
Efectuò y bebiò del giro ahogado, el giro esencial.
Pudo oir el chasquido misterioso
y vio matar la luz dorada durante el acoso de los sueños
y las desbocadas figuras de hierbas quemadas.
Del delirio sobre el grito que perfila el odio.
la agrietada confusiòn de ojos ansiosos
y luego decae la insanìa.
El brocal quedò seco sin rasgo de ternura.
Y la fiebre serà libre del pantano
donde sucumbes,
si en el lodo te incendias.
O en el fugaz silencio amanece
El pasado nada significa .
Pero en cada amanecer compartimos el ahora
Y ha comenzado el adorado amanecer.
Cegado sobre el cielo, el sol se incendia en sì mismo.
Como una alucinaciòn de oro da esos giros gingatescos
y al mirarnos se burla.
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