Tierra y fruta
Todos vivimos en una fruta,
esa donde las semillas somos al nacer,
el jugo de ese fruto,
aún no tengo el nombre, pero es agridulce;
como los comportamientos de nosotros
quizás somos ese simiente que se mece
con el viento y se ahoga en la lluvia,
la que no es tan efímera y baña nuestro hogar,
el simbionte de nuestro desarrollo;
tan fuerte pero frágil como metal al aire.
Es ese instante donde se hace perenne
la realidad y subjetiva la surrealidad
de esos granos que habitan la gran fruta,
o pueden ser fruticas dentro de la fruta.
Pero cuando aparece la putrefacción
del alma y de cada semilla al haber prosperado,
es ahora donde lo etéreo de la mente cobra vida
y sale de ese jugo onírico de la pulpa de esa pipa.
®Carlos Andrés,03/05/2024®
Todos vivimos en una fruta,
esa donde las semillas somos al nacer,
el jugo de ese fruto,
aún no tengo el nombre, pero es agridulce;
como los comportamientos de nosotros
quizás somos ese simiente que se mece
con el viento y se ahoga en la lluvia,
la que no es tan efímera y baña nuestro hogar,
el simbionte de nuestro desarrollo;
tan fuerte pero frágil como metal al aire.
Es ese instante donde se hace perenne
la realidad y subjetiva la surrealidad
de esos granos que habitan la gran fruta,
o pueden ser fruticas dentro de la fruta.
Pero cuando aparece la putrefacción
del alma y de cada semilla al haber prosperado,
es ahora donde lo etéreo de la mente cobra vida
y sale de ese jugo onírico de la pulpa de esa pipa.
®Carlos Andrés,03/05/2024®