guerrero verde
Poeta veterano en el portal.
No tengo corazón latente,
Tengo vacío en el pecho,
Alegría escondida en mi mente,
En la caja de Pandora del recuerdo
No tengo sentimiento, cantar,
Fuerza para redactar un verso,
Perdido en el tiempo del odiar,
Encontrado en el eterno pasar de un beso
Que ya no creo ni idolatro por no soñar
Así pasan centurias en el laberinto
Junto a un minotauro lloroso,
Pasan los ángeles de mi soledad escurridizos,
Dejan el aura de mi condena a mi sollozo
Canta tu figura lejana acordes de melancolía,
Tu voz insita mi sexualidad ida
Para apagarla con risa
De cupido, sin flecha, sin blanco, sin vida
Las venas se parten, una a una,
Sin pedir redención, ayuda alguna
A una niña que abre sus brazos en la bruma,
Limpia el firmamento, la penumbra,
Lo hace, lo hago, la niega mi usura
Inexistente de una perdida lucha
Así pasan lustros,
El tiempo del que te hable,
¿OH dama donde andarás con tus sueños?
Se me pierde la vista de tu camino que vale
Oro pero no atrevo a tallar por miedo,
No atrevo a seguir tu paso en el lejano
Imperio
Así te recuerdo, sentado en la tierra,
En la noche del desierto lleno de hierba,
Te dibujo con mis dedos y te borro con mi querella,
Con lagrimas de niño herido, perdido en su sepelio
Tengo vacío en el pecho,
Alegría escondida en mi mente,
En la caja de Pandora del recuerdo
No tengo sentimiento, cantar,
Fuerza para redactar un verso,
Perdido en el tiempo del odiar,
Encontrado en el eterno pasar de un beso
Que ya no creo ni idolatro por no soñar
Así pasan centurias en el laberinto
Junto a un minotauro lloroso,
Pasan los ángeles de mi soledad escurridizos,
Dejan el aura de mi condena a mi sollozo
Canta tu figura lejana acordes de melancolía,
Tu voz insita mi sexualidad ida
Para apagarla con risa
De cupido, sin flecha, sin blanco, sin vida
Las venas se parten, una a una,
Sin pedir redención, ayuda alguna
A una niña que abre sus brazos en la bruma,
Limpia el firmamento, la penumbra,
Lo hace, lo hago, la niega mi usura
Inexistente de una perdida lucha
Así pasan lustros,
El tiempo del que te hable,
¿OH dama donde andarás con tus sueños?
Se me pierde la vista de tu camino que vale
Oro pero no atrevo a tallar por miedo,
No atrevo a seguir tu paso en el lejano
Imperio
Así te recuerdo, sentado en la tierra,
En la noche del desierto lleno de hierba,
Te dibujo con mis dedos y te borro con mi querella,
Con lagrimas de niño herido, perdido en su sepelio