Sigfrid
Poeta recién llegado
Tiempos que se extrañan
Las rocas no lloran,
las tumbas no hablan;
el reloj no da la hora,
el tiempo no se congelaba.
Sigue esperando el regreso,
con rostro lleno de esperanza;
aunque todo está en silencio,
ya tiene planeadas palabras.
Frente a la tumba canta,
para matar el rato o ser escuchado;
quizá ayuda a curar el alma,
o ponerle un parche al pasado.
Dice un nombre,
no hay respuesta...
sólo silencio enorme,
lleno de tristeza.
Las rocas no lloran,
las tumbas no hablan;
el reloj no da la hora,
el tiempo no se congelaba.
Sigue esperando el regreso,
con rostro lleno de esperanza;
aunque todo está en silencio,
ya tiene planeadas palabras.
Frente a la tumba canta,
para matar el rato o ser escuchado;
quizá ayuda a curar el alma,
o ponerle un parche al pasado.
Dice un nombre,
no hay respuesta...
sólo silencio enorme,
lleno de tristeza.