Estrellas de papel
que se queman en el fuego
centinelas que nos miran desde el cielo
envidiando nuestros sueños;
tanta muerte pueden infectar un hogar
tantos últimos pensamientos
promesas sin cumplirse
atrapadas marchitándose
en un ciclo interminable;
veo futuros perdidos
pasados sin concluir
heridas sin un cierre
barcos a la deriva
flotando en el inmenso mar,
perdidos en un horizonte sin final
inerte como nosotros
mudos para no herirnos
fingiéndonos comprensión
silenciándonos en el beso
para no oírnos,
para no vernos.
Ya no puedo resistir
tanto ruido que me acecha
las voces en mi cabeza
completamente insaciables
eternamente insatisfechas,
no importa cuánto intente complacerlas
me devoran hasta que ya no queda más
que sólo un cuerpo vacío
fracturado por el muro que intentaba contener
que sólo una mente vacía
consumida por la oscuridad que quiso desvanecer…
Encontré un refugio atemporal
para el alma frágil que me habita
logré calmar sus embates
en esos ojos torturados donde nació tu lástima
metí mi lengua en tu garganta
mezclé tus náuseas, mi saliva,
el aliento del alcohol
la angustia, la culpa,
el placer indescifrable de aquello que nos han negado
y al estar vetado, prohibido,
una vez que ha sido transgredido
nos causa una gran satisfacción.
Aún me ciega tu belleza
un dolor que renace y me hace sentir vivo
el miedo que emana de tus ojos
el permanente olor de tu arrepentimiento
esparciéndose en el aire
impregnándome la piel
pidiendo auxilio sin ninguna convicción
acelerando el pulso de un corazón incapaz de resistir
las embestidas que causa el resentimiento
y aunque no quieras
te hacen gemir
te hacen sentir;
sólo intento sostenerme un día más
vivir aunque esto no sea vida,
no hay coincidencias en el mundo
sólo sus consecuencias,
no hay nación para el hambriento,
ni chances de salvación;
una sombra me persigue
una mirada me observa
siempre errante
siempre ausente
siempre culpable;
mis manos logran auscultar la oscuridad
mis pies descalzos sienten a la arena hundirse
y el humo frio entra por los pulmones
para ya no dejarme respirar,
mi memoria no resiste los recuerdos
se fragmenta poco a poco en la niebla de la amnesia
hasta dejarme sin saber quién eres y quién soy;
mi boca supurada no deja salir mi voz
porque duele la verdad cuando sale a luz
y no es capaz de aceptar
lo inútil que es la vida
lo inerte que es
y que al mundo le da igual
si estamos vivos o si estamos muertos;
cómo pisar nuevamente el cielo
si con tus manos haz arrancado nuestras alas
dejándonos mortalmente heridos
cayendo en el abismo del olvido
para ya más nunca regresar.
que se queman en el fuego
centinelas que nos miran desde el cielo
envidiando nuestros sueños;
tanta muerte pueden infectar un hogar
tantos últimos pensamientos
promesas sin cumplirse
atrapadas marchitándose
en un ciclo interminable;
veo futuros perdidos
pasados sin concluir
heridas sin un cierre
barcos a la deriva
flotando en el inmenso mar,
perdidos en un horizonte sin final
inerte como nosotros
mudos para no herirnos
fingiéndonos comprensión
silenciándonos en el beso
para no oírnos,
para no vernos.
Ya no puedo resistir
tanto ruido que me acecha
las voces en mi cabeza
completamente insaciables
eternamente insatisfechas,
no importa cuánto intente complacerlas
me devoran hasta que ya no queda más
que sólo un cuerpo vacío
fracturado por el muro que intentaba contener
que sólo una mente vacía
consumida por la oscuridad que quiso desvanecer…
Encontré un refugio atemporal
para el alma frágil que me habita
logré calmar sus embates
en esos ojos torturados donde nació tu lástima
metí mi lengua en tu garganta
mezclé tus náuseas, mi saliva,
el aliento del alcohol
la angustia, la culpa,
el placer indescifrable de aquello que nos han negado
y al estar vetado, prohibido,
una vez que ha sido transgredido
nos causa una gran satisfacción.
Aún me ciega tu belleza
un dolor que renace y me hace sentir vivo
el miedo que emana de tus ojos
el permanente olor de tu arrepentimiento
esparciéndose en el aire
impregnándome la piel
pidiendo auxilio sin ninguna convicción
acelerando el pulso de un corazón incapaz de resistir
las embestidas que causa el resentimiento
y aunque no quieras
te hacen gemir
te hacen sentir;
sólo intento sostenerme un día más
vivir aunque esto no sea vida,
no hay coincidencias en el mundo
sólo sus consecuencias,
no hay nación para el hambriento,
ni chances de salvación;
una sombra me persigue
una mirada me observa
siempre errante
siempre ausente
siempre culpable;
mis manos logran auscultar la oscuridad
mis pies descalzos sienten a la arena hundirse
y el humo frio entra por los pulmones
para ya no dejarme respirar,
mi memoria no resiste los recuerdos
se fragmenta poco a poco en la niebla de la amnesia
hasta dejarme sin saber quién eres y quién soy;
mi boca supurada no deja salir mi voz
porque duele la verdad cuando sale a luz
y no es capaz de aceptar
lo inútil que es la vida
lo inerte que es
y que al mundo le da igual
si estamos vivos o si estamos muertos;
cómo pisar nuevamente el cielo
si con tus manos haz arrancado nuestras alas
dejándonos mortalmente heridos
cayendo en el abismo del olvido
para ya más nunca regresar.