The Crow
Poeta asiduo al portal
Tiempo
Miro las horas sedentarias moverse,
Como una montaña gigante naciente,
En su destello que florece de una tortura,
Van dejando tras de si, toda su amargura.
No tengo nada que esperar,
Mas aún así derrito los segundos,
Los pisoteo como sus rosas,
Dejando mi piel ensangrentada.
Guardo el llanto bajo mi almohada,
Me adormezco con el frío,
Que lentamente consume mi alma,
Sin rumbo fijo siguiendo las horas.
Desearía alzar mis manos,
Agarrarme del cielo,
Y desgarrarlo con mis uñas,
Hacerlo sangrar, como mis locuras.
Con su licor entre mis manos,
Una botella rota sobre mi cama,
Se deshacen mis huellas,
Como sólo el mar sabe tragárselas.
Mirándome en un espejo,
Tengo miedo, me veré en mi verdad,
Pero sólo observo, destrozándome con la mirada,
Sucio engendro condenado por el tiempo.
Todo murió así como nació,
El tiempo fue su cómplice y traidor,
Me destrozó mis manos con pasión,
Así como el pianista teje sus notas.
by The Crow
Miro las horas sedentarias moverse,
Como una montaña gigante naciente,
En su destello que florece de una tortura,
Van dejando tras de si, toda su amargura.
No tengo nada que esperar,
Mas aún así derrito los segundos,
Los pisoteo como sus rosas,
Dejando mi piel ensangrentada.
Guardo el llanto bajo mi almohada,
Me adormezco con el frío,
Que lentamente consume mi alma,
Sin rumbo fijo siguiendo las horas.
Desearía alzar mis manos,
Agarrarme del cielo,
Y desgarrarlo con mis uñas,
Hacerlo sangrar, como mis locuras.
Con su licor entre mis manos,
Una botella rota sobre mi cama,
Se deshacen mis huellas,
Como sólo el mar sabe tragárselas.
Mirándome en un espejo,
Tengo miedo, me veré en mi verdad,
Pero sólo observo, destrozándome con la mirada,
Sucio engendro condenado por el tiempo.
Todo murió así como nació,
El tiempo fue su cómplice y traidor,
Me destrozó mis manos con pasión,
Así como el pianista teje sus notas.
by The Crow