necros73
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tezcatlipoca
El ocaso ha llegado
la noche anuncia su llegada
al pie de la escalinata
dos montículos de cráneos
dan la bienvenida
a los vencidos.
La sangre seca se pega
a los pies al ascender
por cien escalones
regados con la sangre
de los perdedores.
Dos guerreros pintados
de azul y negro
resguardan la entrada..
Dentro el señor Tezcatlipoca
sonríe al ver las vasijas repletas
con los humeantes corazones
de sus enemigos…
Los dioses solares
han sido derrotados.
El señor oscuro,
el espejo negro de obsidiana,
reclama el mundo para sí
La piel de los sacerdotes
del derrotado Quetzalcoatl
penden de las paredes
En los braseros el copal
atrae a los descarnados
de mictlán..
Ya no habrá más flor.
Ya no habrá más canto.
El ocaso ha llegado
la noche anuncia su llegada
al pie de la escalinata
dos montículos de cráneos
dan la bienvenida
a los vencidos.
La sangre seca se pega
a los pies al ascender
por cien escalones
regados con la sangre
de los perdedores.
Dos guerreros pintados
de azul y negro
resguardan la entrada..
Dentro el señor Tezcatlipoca
sonríe al ver las vasijas repletas
con los humeantes corazones
de sus enemigos…
Los dioses solares
han sido derrotados.
El señor oscuro,
el espejo negro de obsidiana,
reclama el mundo para sí
La piel de los sacerdotes
del derrotado Quetzalcoatl
penden de las paredes
En los braseros el copal
atrae a los descarnados
de mictlán..
Ya no habrá más flor.
Ya no habrá más canto.