Ansel Arenas
Poeta que considera el portal su segunda casa
Terrario lluvioso...
Cuando las aguas y el viento
del huracán,
nos destrozan los sueños,
solo queda limpiarnos
el lodo y levantar
nuestra frente
como si lo perdido
haya sido poco,
la esperanza fuera mucha
y su horizonte cercano;
eso nos hace fuertes.
En este terrario lluvioso
el amanecer es apenas
leve luz
para los que vivimos
en el, a prueba de todo
inmerecido castigo;
miramos al cielo y el mar
como pájaros y peces
acostumbrados
a navegar
sin la queja del dolor
y las penas de la muerte.
Cuando las aguas y el viento
del huracán,
nos destrozan los sueños,
solo queda limpiarnos
el lodo y levantar
nuestra frente
como si lo perdido
haya sido poco,
la esperanza fuera mucha
y su horizonte cercano;
eso nos hace fuertes.
En este terrario lluvioso
el amanecer es apenas
leve luz
para los que vivimos
en el, a prueba de todo
inmerecido castigo;
miramos al cielo y el mar
como pájaros y peces
acostumbrados
a navegar
sin la queja del dolor
y las penas de la muerte.
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