José Luis Galarza
Poeta que considera el portal su segunda casa
Abro grande la boca
en un gran bostezo.
La gran campanilla
se está moviendo.
Pero en el fondo
de la pared roja
una trampa choco
y doy cinco pasos
hasta la fosa.
El mapa indica
que ahí está el tesoro.
Observo de cerca,
acerco la lupa
y el guardián se levanta
como un gigante rojo
que se retuerce y espanta.
Su enorme boca abre
con dientes de sable
que parecen raíces, se me antoja,
desprendiéndose de la tierra roja.
Se levanta y no deja ver nada.
Bien custodiado, el tesoro ahí está,
No lo vemos... al oírlo encanta.
Calentito se refugia en el secreto.
Seguro que sabes a qué me refiero.
Si no dices nada será sólo nuestro.
©JoséLuisGalarza
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