Hay noches en que las fieras vagan inquietas,
privadas de palabra,
en que los fantasmas y demonios,
una vez encadenados, se desatarán,
sin embargo la paz para estos espíritus
errantes permanece.
Hay noches en las que los pensamientos
son tan oscuros
que no es posible expresarlos en voz alta,
cuando el caos y la destrucción
parecen ser todo lo que está permitido.
Ahí es cuando los lobos callan
y sólo es la luna la que aúlla.
privadas de palabra,
en que los fantasmas y demonios,
una vez encadenados, se desatarán,
sin embargo la paz para estos espíritus
errantes permanece.
Hay noches en las que los pensamientos
son tan oscuros
que no es posible expresarlos en voz alta,
cuando el caos y la destrucción
parecen ser todo lo que está permitido.
Ahí es cuando los lobos callan
y sólo es la luna la que aúlla.