El mundo de Walden
Poeta recién llegado
Tendrá que valerme,
tu sonrisa
y tu perdón.
Tendrá que valerme,
el día sin noche
y la noche sin día.
Tendrá que valerme,
tu valentía desarmada
y mi temor ante ella.
Tendrá que valerme,
el saber genuino
y la ignorancia aclamada.
Tendrá que valerme,
que me digas que no
y que te quedes al otro lado.
Tendrán que valerme,
los desencuentros para encontrarnos
y el rubor desnudo.
Tendrá que valerme,
tu intensidad que me desgarra
y me resucita otra vez.
tu sonrisa
y tu perdón.
Tendrá que valerme,
el día sin noche
y la noche sin día.
Tendrá que valerme,
tu valentía desarmada
y mi temor ante ella.
Tendrá que valerme,
el saber genuino
y la ignorancia aclamada.
Tendrá que valerme,
que me digas que no
y que te quedes al otro lado.
Tendrán que valerme,
los desencuentros para encontrarnos
y el rubor desnudo.
Tendrá que valerme,
tu intensidad que me desgarra
y me resucita otra vez.