Helen
Poeta fiel al portal
Caminás eternamente sin saber adónde vas.
Caminás eternamente sin saber lo que querés.
Caminás ya sin sentido ya perdiste la noción del tiempo y del espacio.
Quedarte quieto no es la solución crees que se te puede escapar la vida.
Caminás. Caminás. Caminás.
Y corrés.
Corrés sin detenerte y sin mirar lo que sucede en derredor. Victima del tempos fugit, paranoia absurda que te rodea, paranoia absurda que no te deja ser y respirar. La vida se te va. El tiempo te abandona. Crees que correr aminorará la velocidad con que giran las agujas del reloj. Buscando el elixir de la juventud, la fuente de la vida eterna.
Caminás. Trotas. Corrés.
La vida se te va pasando sin que la veas. Se te escapa de las manos como la arena del desierto, como el agua del mar. La vida se va en tus empeños de retenerla. Sin respirar. Te asfixias. No vivís. Inmerso en tu apuro por ser más. Victima de tus propios objetivos. Creyendo que el tiempo no es efímero, creyendo que podés ser eternamente.
Dejarás de ser en el momento que menos te lo esperes simplemente para darte cuenta que no fuiste nada.
Se te va la vida. Se te van las esperanzas de ser alguien. Se te van las oportunidades de vivir.
Se van las miradas que querían verte.
Se van las palabras que buscaban ser oídas.
Se van las manos que buscaban tenerte.
Los ojos que buscaban mirarte.
La gente que buscaba quererte.
No los ves. No ves nada. Y solo sos vos extraña mentira creada para defenderte.
Inmerso en vos mismo, en tu afán de ser más, en tu afán de vivir eternamente.
En tus ganas de no desperdiciar el tiempo desperdicias y perdes la vida. Sin darte cuenta. Sin entender.
Tempos fugit. El tiempo se te va. El tiempo se te fue.
Cuando quieras ver lo que es la vida ya la habrás perdido. Viejo, abandonado, triste, desolado.
Esfuerzos tan vanos por querer ser alguien llevan a olvidar que la vida es una, que el tiempo se va.
Afán de ser más. Afán de correr. Afán de ganar. Afán de poder.
Y perder.
Y perder.
Y perder.
Se te va la vida casi sin darte cuenta.
Llegará el momento en que todo esté perdido. Llegará el momento en que tus latidos ya no te hagan caso, en que tu mirada ya no vea tan bien, en que ya no existas en que ya no puedas correr.
Para darte cuenta entonces solo entonces- que ya es tarde.
Para darte cuenta entonces solo entonces- que perdiste todo tratando de ganar. Que perdiste el tiempo tratando de correr. Que se fue la vida y jamás la pudiste vivir.
Caminás eternamente sin saber lo que querés.
Caminás ya sin sentido ya perdiste la noción del tiempo y del espacio.
Quedarte quieto no es la solución crees que se te puede escapar la vida.
Caminás. Caminás. Caminás.
Y corrés.
Corrés sin detenerte y sin mirar lo que sucede en derredor. Victima del tempos fugit, paranoia absurda que te rodea, paranoia absurda que no te deja ser y respirar. La vida se te va. El tiempo te abandona. Crees que correr aminorará la velocidad con que giran las agujas del reloj. Buscando el elixir de la juventud, la fuente de la vida eterna.
Caminás. Trotas. Corrés.
La vida se te va pasando sin que la veas. Se te escapa de las manos como la arena del desierto, como el agua del mar. La vida se va en tus empeños de retenerla. Sin respirar. Te asfixias. No vivís. Inmerso en tu apuro por ser más. Victima de tus propios objetivos. Creyendo que el tiempo no es efímero, creyendo que podés ser eternamente.
Dejarás de ser en el momento que menos te lo esperes simplemente para darte cuenta que no fuiste nada.
Se te va la vida. Se te van las esperanzas de ser alguien. Se te van las oportunidades de vivir.
Se van las miradas que querían verte.
Se van las palabras que buscaban ser oídas.
Se van las manos que buscaban tenerte.
Los ojos que buscaban mirarte.
La gente que buscaba quererte.
No los ves. No ves nada. Y solo sos vos extraña mentira creada para defenderte.
Inmerso en vos mismo, en tu afán de ser más, en tu afán de vivir eternamente.
En tus ganas de no desperdiciar el tiempo desperdicias y perdes la vida. Sin darte cuenta. Sin entender.
Tempos fugit. El tiempo se te va. El tiempo se te fue.
Cuando quieras ver lo que es la vida ya la habrás perdido. Viejo, abandonado, triste, desolado.
Esfuerzos tan vanos por querer ser alguien llevan a olvidar que la vida es una, que el tiempo se va.
Afán de ser más. Afán de correr. Afán de ganar. Afán de poder.
Y perder.
Y perder.
Y perder.
Se te va la vida casi sin darte cuenta.
Llegará el momento en que todo esté perdido. Llegará el momento en que tus latidos ya no te hagan caso, en que tu mirada ya no vea tan bien, en que ya no existas en que ya no puedas correr.
Para darte cuenta entonces solo entonces- que ya es tarde.
Para darte cuenta entonces solo entonces- que perdiste todo tratando de ganar. Que perdiste el tiempo tratando de correr. Que se fue la vida y jamás la pudiste vivir.