child-of-the-grave
Poeta adicto al portal
Una telaraña lentamente tejida,
por el constante paso de la vida,
atraviesa de punta a punta
los confines que encierran
quimeras dolorosamente adictivas.
Y en el medio de ellas,
indolente se yergue un espejo.
Aunque abunde allí el polvo,
nada suficiente es para cubrir,
la miseria que habitualmente refleja.
Las observa desde abajo mutilado
aquel inútil y olvidado interfecto,
a quien la vida vilmente fue arrebatada.
Sumiso, atento, ansioso espera en silencio
la prometida venida de su única salvación.
En su conjunto han engendrado a
su único y querido primogénito,
heredero de cada uno de sus temores.
Labrado por el fervor de las heridas abiertas
y criado por los altibajos de la vida.
Quien teme que en el reflejo,
de algún indefenso espejo,
haga aparición la realidad
y no sea sólo un delirio más que
su mente creó para calmar el dolor.
En la espera continua ruega
para renacer, para poder volver
del éxodo que hace tiempo inició
y en las entrañas de su interior
atrapado sin aparente salida quedó.
por el constante paso de la vida,
atraviesa de punta a punta
los confines que encierran
quimeras dolorosamente adictivas.
Y en el medio de ellas,
indolente se yergue un espejo.
Aunque abunde allí el polvo,
nada suficiente es para cubrir,
la miseria que habitualmente refleja.
Las observa desde abajo mutilado
aquel inútil y olvidado interfecto,
a quien la vida vilmente fue arrebatada.
Sumiso, atento, ansioso espera en silencio
la prometida venida de su única salvación.
En su conjunto han engendrado a
su único y querido primogénito,
heredero de cada uno de sus temores.
Labrado por el fervor de las heridas abiertas
y criado por los altibajos de la vida.
Quien teme que en el reflejo,
de algún indefenso espejo,
haga aparición la realidad
y no sea sólo un delirio más que
su mente creó para calmar el dolor.
En la espera continua ruega
para renacer, para poder volver
del éxodo que hace tiempo inició
y en las entrañas de su interior
atrapado sin aparente salida quedó.