Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
Te vi pasar con otro.
No sé si fue el viento,
el temblor de mis manos
o el alma que se me cayó al suelo sin hacer ruido.
Caminabas como si nunca me hubieras amado.
Como si mi boca no hubiera sido tu casa,
como si mis noches no hubieran sido tuyas
hasta el último suspiro.
Me quedé quieto.
Como un perro al que su dueño ya no reconoce.
Con las ganas hechas nudo,
con la rabia tragada como medicina vencida.
Te vi reír.
Y me dolió más que todos los silencios
que me dejaste en la garganta.
No te culpo.
Yo también fui cobarde.
Fui muro cuando pedías abrigo,
fui ruido cuando solo querías que te escuchara.
Pero verte con otro…
fue entender que el amor que no se cuida
se va.
Se va sin hacer maletas,
sin dejar nota,
sin voltear la cara.
Y yo aquí,
con los recuerdos desordenados,
esperando que el olvido tenga tu forma,
tu olor,
tus ojos.
Te vi pasar con otro…
y supe que esta vez
el poema no va a salvarme.
Ni la música,
ni el insomnio,
ni este corazón que todavía se obstina
en pronunciar tu nombre
como si fuera un milagro.
No sé si fue el viento,
el temblor de mis manos
o el alma que se me cayó al suelo sin hacer ruido.
Caminabas como si nunca me hubieras amado.
Como si mi boca no hubiera sido tu casa,
como si mis noches no hubieran sido tuyas
hasta el último suspiro.
Me quedé quieto.
Como un perro al que su dueño ya no reconoce.
Con las ganas hechas nudo,
con la rabia tragada como medicina vencida.
Te vi reír.
Y me dolió más que todos los silencios
que me dejaste en la garganta.
No te culpo.
Yo también fui cobarde.
Fui muro cuando pedías abrigo,
fui ruido cuando solo querías que te escuchara.
Pero verte con otro…
fue entender que el amor que no se cuida
se va.
Se va sin hacer maletas,
sin dejar nota,
sin voltear la cara.
Y yo aquí,
con los recuerdos desordenados,
esperando que el olvido tenga tu forma,
tu olor,
tus ojos.
Te vi pasar con otro…
y supe que esta vez
el poema no va a salvarme.
Ni la música,
ni el insomnio,
ni este corazón que todavía se obstina
en pronunciar tu nombre
como si fuera un milagro.