IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
El caramelo de tus labios,
cubre como luna mis latidos,
sincronizados a tu dulzura,
gobierna tu eco en mis espacios,
como beso, mi lucero descansa,
en las orillas de tu paraíso,
en las constantes emociones,
que como lluvias nutren la tierra,
quisieras un sol inmenso,
y mi deseo es tu anhelo,
quisieras un mundo claro,
para reflejar lo que tu corazón desea,
quisieras un universo solo para ti,
entre verdades enmarcadas
la desidia reina,
entre mentiras y desecho,
las palabras mueren,
me despierto, anonadado,
y bajo las escaleras del cielo,
observando al mundo oscurecerse,
dentro de poco seremos sombra,
pero mi fe me dice
que la luz renacerá,
en las entrañas de tu cuerpo,
te recuerdo, por última vez,
aún llorando mis neuronas,
me desprendo de mi sequedad,
y te regalo mi alma.
cubre como luna mis latidos,
sincronizados a tu dulzura,
gobierna tu eco en mis espacios,
como beso, mi lucero descansa,
en las orillas de tu paraíso,
en las constantes emociones,
que como lluvias nutren la tierra,
quisieras un sol inmenso,
y mi deseo es tu anhelo,
quisieras un mundo claro,
para reflejar lo que tu corazón desea,
quisieras un universo solo para ti,
entre verdades enmarcadas
la desidia reina,
entre mentiras y desecho,
las palabras mueren,
me despierto, anonadado,
y bajo las escaleras del cielo,
observando al mundo oscurecerse,
dentro de poco seremos sombra,
pero mi fe me dice
que la luz renacerá,
en las entrañas de tu cuerpo,
te recuerdo, por última vez,
aún llorando mis neuronas,
me desprendo de mi sequedad,
y te regalo mi alma.