Jorge Mosquera
Poeta recién llegado
Te quiero con el alma, con el corazón y mi vida.
Te quiero en tus ausencias injustas,
Cuando andas divagando por tus misterios olvidados,
Sin percatarte de que existo.
Te quiero en tus alegrías contagiantes,
De donde emanan mares de fe y ríos de esperanza.
Te quiero cuando me abrigas con tus palabras cálidas,
Que impregnan amor y dulzura en cualquier alma.
Te quiero en tu seriedad y tu franqueza,
Que me hacen crecer ante la vida,
Que se vuelven mis razones y mi cimiento,
Que me dan valor para seguirte amando con fuerzas.
Te quiero cuando lloras y me entristeces,
Cuando una lágrima tuya me empapa el pensamiento.
Te quiero en tus tristezas tímidas,
En tu indiferencia y angustia al sollozar, porque te veo.
Te quiero en tu sencillez y tu ternura,
En lo amable de tu voz,
Tan sutil y calcinante,
Tan hiriente a veces, tan melódica, tan llena de confianza.
Te quiero simple y serena,
Sin crepúsculos ni amaneceres que adornen tu belleza.
Te quiero únicamente como eres,
En tu inmensidad cósmica y eterna.
Te quiero en tus sueños e ilusiones,
Cuando pareces desvanecerte y confundirte con las nubes.
Te quiero porque eres sabia,
Porque me hablas sin palabras, solo con sonrisas y miradas.
Te quiero como sólo yo se querer,
Te quiero por lo que eres y por cómo me haces ser.
Te quiero en tus ausencias injustas,
Cuando andas divagando por tus misterios olvidados,
Sin percatarte de que existo.
Te quiero en tus alegrías contagiantes,
De donde emanan mares de fe y ríos de esperanza.
Te quiero cuando me abrigas con tus palabras cálidas,
Que impregnan amor y dulzura en cualquier alma.
Te quiero en tu seriedad y tu franqueza,
Que me hacen crecer ante la vida,
Que se vuelven mis razones y mi cimiento,
Que me dan valor para seguirte amando con fuerzas.
Te quiero cuando lloras y me entristeces,
Cuando una lágrima tuya me empapa el pensamiento.
Te quiero en tus tristezas tímidas,
En tu indiferencia y angustia al sollozar, porque te veo.
Te quiero en tu sencillez y tu ternura,
En lo amable de tu voz,
Tan sutil y calcinante,
Tan hiriente a veces, tan melódica, tan llena de confianza.
Te quiero simple y serena,
Sin crepúsculos ni amaneceres que adornen tu belleza.
Te quiero únicamente como eres,
En tu inmensidad cósmica y eterna.
Te quiero en tus sueños e ilusiones,
Cuando pareces desvanecerte y confundirte con las nubes.
Te quiero porque eres sabia,
Porque me hablas sin palabras, solo con sonrisas y miradas.
Te quiero como sólo yo se querer,
Te quiero por lo que eres y por cómo me haces ser.