Te odio...[/FONT]
Porque hiciste que mi cuerpo se estremezca con tu mirada.
Porque hiciste de tu voz dulce melodía a mis oidos.
Porque tu presencia se hizo necesaria en mi día a día.
Porque tu sonrisa de niño bueno logró aliviar mis más grandes miedos.
Porque hiciste brotar lágrimas de mis ojos...
Te odio, te odio y te desprecio
porque me hiciste sentir todo esto
mucho antes de conocerte,
y hoy que te tuve en frente
al escucharte y verte detenidamente
me dí cuenta que no eras más que un juguete
que actuaba vulgar y friamente
burlándose de inocentes para sentirse imponente.
Ni creas que hoy creeré en tus palabras
o que corresponderé tus coquetas miradas
pobre tonto e infeliz,
deja ya la mariposeada.
Sufro por mí...por ser tan tarada,
la inexperiencia me jugó una mala pasada,
por suerte soy una alumna aplicada
y en este curso no vuelvo a salir jalada.