Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
Te extraño porque te dije hola y te miré
porque a tu ventana le da el sol del poniente
porque en tu jaula solo viven palomas musicales
que se aparean con letras de poemas tontos
porque al amarte le encuentro sentido al sin sentido
y porque cuando te extraño y lo digo en voz alta
me doy cuenta que vivo y siento las presencias.
Te extraño porque eres ajena y mi ceguera no te cuenta entre sus olvidadas rutinas
porque de noche eres el alimento de mi perversa rebeldía.
Te extraño...,
siempre te extraño.
Eres un Sol que se parece al Sol
y una luna que sabe bailar como gitana
tan desnuda en la noche, como la noche más desnuda.
Te extraño porque aprendiste a decir te quiero, y ambos creemos que decir eso, es decir te quiero.
Te extraño ancla de mi marinera locura que todo lo confunde con comida menos a ti
que siempre te conoce como beso.
Te extraño, sí..., te extraño
y si no entiendes lo que escribo
no importa, ya cuando te encuentre...,
dejaré de extrañarte y te colmaré de besos,
entonces no te diré que te extraño
te diré que te amo
y si tampoco entiendes eso... no importa
nada hay más bello que eso,
ni el eclipse solar
ni algún baño de luna
dan la felicidad que se siente
al estar en tus brazos
con las bocas unidas en un beso.
porque a tu ventana le da el sol del poniente
porque en tu jaula solo viven palomas musicales
que se aparean con letras de poemas tontos
porque al amarte le encuentro sentido al sin sentido
y porque cuando te extraño y lo digo en voz alta
me doy cuenta que vivo y siento las presencias.
Te extraño porque eres ajena y mi ceguera no te cuenta entre sus olvidadas rutinas
porque de noche eres el alimento de mi perversa rebeldía.
Te extraño...,
siempre te extraño.
Eres un Sol que se parece al Sol
y una luna que sabe bailar como gitana
tan desnuda en la noche, como la noche más desnuda.
Te extraño porque aprendiste a decir te quiero, y ambos creemos que decir eso, es decir te quiero.
Te extraño ancla de mi marinera locura que todo lo confunde con comida menos a ti
que siempre te conoce como beso.
Te extraño, sí..., te extraño
y si no entiendes lo que escribo
no importa, ya cuando te encuentre...,
dejaré de extrañarte y te colmaré de besos,
entonces no te diré que te extraño
te diré que te amo
y si tampoco entiendes eso... no importa
nada hay más bello que eso,
ni el eclipse solar
ni algún baño de luna
dan la felicidad que se siente
al estar en tus brazos
con las bocas unidas en un beso.