Flor de agosto
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te ahogas
porque no quieres aprender a nadar en aguas profundas... Trataste, pero te dio pavor. ¡Pues chapaletea en tú charco, y disfruta! Te aconsejo que cierres los ojos para que imagines que estás en un océano; tú charca será tú océano, y serás feliz. Y cuando el fondo se turbe de tanto chapaletear, no lo vas ni a saber, porque tus ojos han estado cerrados. Pero serás feliz, y te garantizo que no te ahogas
¡Es mas no tragarás ni agua
allí en tú charco! Entonces, sigo mi curso sin ti. Solo deseo que seas feliz, y si algún día piensas en mi, piensa que te espero con tus ojos abiertos, mas allá de la orilla que hoy te hace feliz. Pero será profundo donde me encuentres a mí, porque no tengo tiempo de juegos así. Chapaletear, no es para mi. Imaginaba que un día tu y yo, nadaríamos juntos en aguas profundas, como dos peces
entrelazados, y no amarrados, pero compartiendo un océano inmenso de acontecimientos impredecibles, de aguas termales, y jardines de corales
¡Pobre de mi imaginación!
Así que si me buscas, recuerda eso, mas si te importuna, entonces es mi fortuna que no me busques, para que no me encuentres, y no te ahogues.
Así que si me buscas, recuerda eso, mas si te importuna, entonces es mi fortuna que no me busques, para que no me encuentres, y no te ahogues.
Última edición: