Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Tartamudo
Palabras mil y pico construyeron
los símbolos que usaban los ancestros;
especies tan distintas siempre hubieron
en lenguas que en gargantas son maestros.
Los hay que al menester se dicen diestros
y enseñan los sonidos que se fueron
tras mucho tropezar en los siniestros
caminos que trazados deshicieron.
Por un pico y una pala,
mas con pico que compraba,
el pico se hace rico
y la pala la palabra.
La palabra parte el pico
que es la lengua cuando habla,
y es el don cuando me explico
y el horror cuando se encalla.
La monada que es del mico
a la moneda hace doble;
monerías tiene el dicho
por lo rico que es el noble.
Como rey tengo corona,
y la reina al paso mío
se aposenta en la poltrona
con palabras mil y pico.
Y de tanto remontar
ese monte sin montaña,
yo aprendí por conjugar
que destroce es la mañana,
y la lengua es navegar
el idioma que se entraña.
Palabras mil y pico construyeron
los símbolos que usaban los ancestros;
especies tan distintas siempre hubieron
en lenguas que en gargantas son maestros.
Los hay que al menester se dicen diestros
y enseñan los sonidos que se fueron
tras mucho tropezar en los siniestros
caminos que trazados deshicieron.
Por un pico y una pala,
mas con pico que compraba,
el pico se hace rico
y la pala la palabra.
La palabra parte el pico
que es la lengua cuando habla,
y es el don cuando me explico
y el horror cuando se encalla.
La monada que es del mico
a la moneda hace doble;
monerías tiene el dicho
por lo rico que es el noble.
Como rey tengo corona,
y la reina al paso mío
se aposenta en la poltrona
con palabras mil y pico.
Y de tanto remontar
ese monte sin montaña,
yo aprendí por conjugar
que destroce es la mañana,
y la lengua es navegar
el idioma que se entraña.