Nuria
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te marchaste dejando a tu paso
el olor de tus atavíos.
Te perseguí hasta donde la noche
me lo permitió,
pero la luna gris enturbió su color
no dejándome ver tú rostro.
Imperturbable y ausente.
Solo te siento venir entre las sombras.
Las mismas que te alejaron de mí.
Hoy toco mis melodías al son de una lágrima.
La estrofa que mas me gusta
es la gota de tú sangre que conservo
en mi pañuelo blanco.
Esa noche la muerte arrancó
tu mano de mi vientre.
Ausente, inerte, así quedaste dormido
sin decir el adiós que tanto esperé.
Hoy la luna viste su mejor traje,
hoy se celebra el cumpleaños de tu partida.
Cantare para ti mi mejor melodía.
Talvez así te resucite.