• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Tacones

Pincoya76

Leyenda de mar.
Tanto quise, nunca pude. Imaginaba la gran cuidad, faldita corta lentes rojos labial del mismo color.Un tipo de barba caminando frente a mi y sus ojos eran eternos.
Llegar a una oficina pública en esa facha para ser atendida por otra mujer con cara de pesadumbre y muy pocas ganas. Siempre de día suceden cosas ese, no fue la excepción.Saqué numerito de atención esperé cerca de media hora.
Una voz varonil un poco ronca se oye al final del pasillo de la oficina, era mi turno.
Caminé como una garza al estilo mujer de gran cuidad, era primera vez que usaba tacones tan altos, pero camuflé mi nerviosismo.
De pronto, ví sentado allí a aquel hombre de ojos eternos con el que me crucé antes de entrar a esa oficina.
Sonó mi celular, justo en ese instante en el que yo quería una propuesta algo indecente.
Siempre es lo mismo, aquí en esta cama, a la hora de la siesta me despierta un desconocido spam y yo insisto, en que mi mala suerte no tiene que ver con esos tacones.
 
Última edición:
Tanto quise, nunca pude. Imaginaba la gran cuidad, faldita corta lentes rojos labial del mismo color.Un tipo de barba caminando frente a mi y sus ojos eran eternos.
Llegar a una oficina pública en esa facha para ser atendida por otra mujer con cara de pesadumbre y muy pocas ganas. Siempre de día suceden cosas ese, no fue la excepción.Saqué numerito de atención esperé cerca de media hora.
Una voz varonil un poco ronca se oye al final del pasillo de la oficina, era mi turno.
Caminé como una garza al estilo mujer de gran cuidad, era primera vez que usaba tacones tan altos, pero camuflé mi nerviosismo.
De pronto, ví sentado allí a aquel hombre de ojos eternos con el que me crucé antes de entrar a esa oficina.
Sonó mi celular, justo en ese instante en el que yo quería una propuesta algo indecente.
Siempre es lo mismo, aquí en esta cama, a la hora de la siesta me despierta un desconocido spam y yo insisto, en que mi mala suerte no tiene que ver con esos tacones.
Divertido relato!
 
Atrás
Arriba