Susurrarte al oído
por vez primera,
ha sido como regalarte
todas esas primaveras
que pensabas muertas.
Sentir de ti un te quiero
tan cerca
ha sido despertar en mí
unas fibras
que siempre estuvieron cerca
cerca
tan cerca
como decirte te quiero
al brotar la primavera.
Nunca ya sabes
negaremos del árbol del amor
unas palabras sueltas,
y menos tratar de pensar
en la ausencia,
que nos mantiene con vida
tan cerca,
tan cerca estoy de tus labios
como aquella vez primera
que compartimos juntos
el sabor de la ternura.
Susurrarte al oído por vez primera
ha sido regalarme de tus labios
una caricia tan cerca
tan cerca,
estoy de tus labios
que con solo pensarlos
emanan de mí sentimientos extraños.
Nunca ya sabes
recíprocamente
negaremos la ausencia,
de esa soledad tan desolada
que emana de madrugada.
Cavilando contigo.
© Igna
por vez primera,
ha sido como regalarte
todas esas primaveras
que pensabas muertas.
Sentir de ti un te quiero
tan cerca
ha sido despertar en mí
unas fibras
que siempre estuvieron cerca
cerca
tan cerca
como decirte te quiero
al brotar la primavera.
Nunca ya sabes
negaremos del árbol del amor
unas palabras sueltas,
y menos tratar de pensar
en la ausencia,
que nos mantiene con vida
tan cerca,
tan cerca estoy de tus labios
como aquella vez primera
que compartimos juntos
el sabor de la ternura.
Susurrarte al oído por vez primera
ha sido regalarme de tus labios
una caricia tan cerca
tan cerca,
estoy de tus labios
que con solo pensarlos
emanan de mí sentimientos extraños.
Nunca ya sabes
recíprocamente
negaremos la ausencia,
de esa soledad tan desolada
que emana de madrugada.
Cavilando contigo.
© Igna