Sergi Siré
Poeta asiduo al portal
Como gotas de alcohol se deshacen en el aire
a dos centímetros antes de caer al suelo se van
se convierten a su estado natural, medio vivos
con la melodía de una travesera que nunca escucharé.
Son nuestro pasado y la esencia de lo que seremos
susurros casi inaudibles de llantos y suspiros
que en pensamientos y delirios reconozco a mis espaldas
mas parecen ser las voces de los muertos aun vivos.
Levitando sus fulares inmaculados con frescor
regenerado, con las manos de sedosa hiladura
que no te tocan sino acarician, sino vuelan mas caminan
entre andenes y campos santos junto a sus seres amados.
No lamentes su presencia, sientete vivo en ella
pues si cierot es que marchitó su carrocería de cuero
aun vibra y palpita el corazón cristalino de su alma infinita
aguardando el oportuno instante de volver a la vida.
a dos centímetros antes de caer al suelo se van
se convierten a su estado natural, medio vivos
con la melodía de una travesera que nunca escucharé.
Son nuestro pasado y la esencia de lo que seremos
susurros casi inaudibles de llantos y suspiros
que en pensamientos y delirios reconozco a mis espaldas
mas parecen ser las voces de los muertos aun vivos.
Levitando sus fulares inmaculados con frescor
regenerado, con las manos de sedosa hiladura
que no te tocan sino acarician, sino vuelan mas caminan
entre andenes y campos santos junto a sus seres amados.
No lamentes su presencia, sientete vivo en ella
pues si cierot es que marchitó su carrocería de cuero
aun vibra y palpita el corazón cristalino de su alma infinita
aguardando el oportuno instante de volver a la vida.