Rumy
Poeta recién llegado
Besé de sus labios,
el ultimo beso...
Cerré sus ojos,
tranquila...
no te desesperes.
Apoyé mis dedos en su alma,
no llores..
Tomé mi puñal y le acaricie la piel.
No te mentiré,
siempre te recordaré…
El capullo se abrió,
Y aquel licor
se expandió,
entre mis dedos temblorosos.
No llores,
sé que te duele..
Hay algo en sus ojos,
que no me detiene.
Silencio...
Respiré su último suspiro y junto a ella,
rasgué mi alma hasta soñar.