child-of-the-grave
Poeta adicto al portal
¿Puedes ver en sus ojos
la mirada desesperanzada,
que parece siempre haber tenido
y por siempre tendrá?
La voz que se revuelca,
en tu atormentada conciencia,
es el rugido de su estómago,
que hace días que no come.
Prefieres ignorar o de calle cruzar,
con tal de no afrontar,
que revuelve la basura,
en busca de un poco de comida.
Le arrojas una moneda desconfiado,
revisas tus bolsillo, tanteas tu billetera.
Una moneda darle podrás,
pero su realidad no cambiarás.
No creas que por ésto,
dejas de ser partícipe,
de la indiferencia que
constantemente lo agobia.
Una nueva salida del sol,
otro día más de condena.
¿Cuánto dinero costará
su golpiza habitual?
En la oscuridad de la noche,
sentado en una esquina puedes verlo.
En la sombras de la indolencia,
ruega que no lo ahogues.
Su grito desesperado,
es impunemente acallado,
por los pasos de los poderosos,
demasiado ocupados para detenerse a pensar.
Al costado de la vida,
olvidado puedes verlo.
No intentes comprar su felicidad,
pelea por su dignidad.
la mirada desesperanzada,
que parece siempre haber tenido
y por siempre tendrá?
La voz que se revuelca,
en tu atormentada conciencia,
es el rugido de su estómago,
que hace días que no come.
Prefieres ignorar o de calle cruzar,
con tal de no afrontar,
que revuelve la basura,
en busca de un poco de comida.
Le arrojas una moneda desconfiado,
revisas tus bolsillo, tanteas tu billetera.
Una moneda darle podrás,
pero su realidad no cambiarás.
No creas que por ésto,
dejas de ser partícipe,
de la indiferencia que
constantemente lo agobia.
Una nueva salida del sol,
otro día más de condena.
¿Cuánto dinero costará
su golpiza habitual?
En la oscuridad de la noche,
sentado en una esquina puedes verlo.
En la sombras de la indolencia,
ruega que no lo ahogues.
Su grito desesperado,
es impunemente acallado,
por los pasos de los poderosos,
demasiado ocupados para detenerse a pensar.
Al costado de la vida,
olvidado puedes verlo.
No intentes comprar su felicidad,
pelea por su dignidad.