IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Pariendo divinidades,
no hay sol que ilumine todo mar,
geometrías geocéntricas,
todo centro se vuelve,
hogar de uno,
cárcel de pensamientos tercos,
finitudes iniciales,
como si al tiempo lo esperara el futuro,
tierras hundidas,
en los oleajes de cruentos huecos,
visceralidades inertes,
se elevan estatuas con alma,
lucen las armas de los muertos,
ahora raíces indomables,
desdoblan las orillas de los vivos,
en donde la suerte se mece,
siempre muerta,
siempre nuestra.
no hay sol que ilumine todo mar,
geometrías geocéntricas,
todo centro se vuelve,
hogar de uno,
cárcel de pensamientos tercos,
finitudes iniciales,
como si al tiempo lo esperara el futuro,
tierras hundidas,
en los oleajes de cruentos huecos,
visceralidades inertes,
se elevan estatuas con alma,
lucen las armas de los muertos,
ahora raíces indomables,
desdoblan las orillas de los vivos,
en donde la suerte se mece,
siempre muerta,
siempre nuestra.