Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
La serpiente cegada por el hambre,
mudada por la piel,
acechante mordisco de dientes defensivos,
siente que se ha violado toda su intimidad.
Así tu cuerpo, tacto de algodón o de cerámica,
beso en el resplandor de celosías
que me enseñan tu amor,
tanto como tu alma.
Hay magia en los pasillos,
y nada nos separa,
es más, todo lo inhóspito nos une.
Salgo de tus manjares,
con la mejor visión del universo:
Una sola visión.
Sea luz, o a colores,
mariposas o lluvia,
rocíos o sonrisas.
Sea quien sea yo.
Soy tú.
Me entregué, pero supe desde el primer momento
que tú me cubrirías.
Nuestras auras coinciden,
se elevan mutuamente,
y no hablo de ese miedo a que algún día seas otro recuerdo.
Para mí significas tiempo, en todas sus formas,
viento en todos sus aires,
un nosotros eterno, mucha alma, mucho viento, mucho tiempo
para que el sentimiento cambie y sigamos conectados,
sin esperar ningún otro momento,
hoy te quiero, hoy sé que esto va a suceder...
Sueño.
mudada por la piel,
acechante mordisco de dientes defensivos,
siente que se ha violado toda su intimidad.
Así tu cuerpo, tacto de algodón o de cerámica,
beso en el resplandor de celosías
que me enseñan tu amor,
tanto como tu alma.
Hay magia en los pasillos,
y nada nos separa,
es más, todo lo inhóspito nos une.
Salgo de tus manjares,
con la mejor visión del universo:
Una sola visión.
Sea luz, o a colores,
mariposas o lluvia,
rocíos o sonrisas.
Sea quien sea yo.
Soy tú.
Me entregué, pero supe desde el primer momento
que tú me cubrirías.
Nuestras auras coinciden,
se elevan mutuamente,
y no hablo de ese miedo a que algún día seas otro recuerdo.
Para mí significas tiempo, en todas sus formas,
viento en todos sus aires,
un nosotros eterno, mucha alma, mucho viento, mucho tiempo
para que el sentimiento cambie y sigamos conectados,
sin esperar ningún otro momento,
hoy te quiero, hoy sé que esto va a suceder...
Sueño.