En estridente vuelo vi una sombra surcar el espacio,
con forma de negra mancha corrompió la bastedad,
el cielo gris se vió violado por su invisible oscuridad,
arrastrando un gélido suspiro cubrió la humana siembra,
derribando los muros de la inepta vida.
Profuso grito guerrero, siniestro aullido que inundó el vacío,
las pobres mentes se vieron sometidas en bacanal demencia,
sucumbieron al temor, quebrantaron los suelos con su estupidez,
un antiguo libro los guió hacia su ocaso...
Algunos refugiaron esperanzas en los antros de la indiferencia,
otros se alistaron en la muchedumbre desbocada,
y por cientos y por miles tal vez,
fueron tragados por la tierra furibunda,
no quedaron ídolos que adorar, ni demonios que culpar,
fue solo la macilenta debilidad de la creencia y el temor apocalíptico
se devoraron a si mismos, buscaron enterrados en su carne vanos signos,
mutilados, regados por doquier...
Despertó de aquella pesadilla quien nunca sueña,
todo estaba en su lugar, la gente seguía arrastrándose sobre su putrefacción,
el fin del mundo jamás llegó, pero algo había terminado,
daba inicio un nuevo día, moría la noche y aun seguía la matanza en sueños,
esperando un fin que nunca llega ...
con forma de negra mancha corrompió la bastedad,
el cielo gris se vió violado por su invisible oscuridad,
arrastrando un gélido suspiro cubrió la humana siembra,
derribando los muros de la inepta vida.
Profuso grito guerrero, siniestro aullido que inundó el vacío,
las pobres mentes se vieron sometidas en bacanal demencia,
sucumbieron al temor, quebrantaron los suelos con su estupidez,
un antiguo libro los guió hacia su ocaso...
Algunos refugiaron esperanzas en los antros de la indiferencia,
otros se alistaron en la muchedumbre desbocada,
y por cientos y por miles tal vez,
fueron tragados por la tierra furibunda,
no quedaron ídolos que adorar, ni demonios que culpar,
fue solo la macilenta debilidad de la creencia y el temor apocalíptico
se devoraron a si mismos, buscaron enterrados en su carne vanos signos,
mutilados, regados por doquier...
Despertó de aquella pesadilla quien nunca sueña,
todo estaba en su lugar, la gente seguía arrastrándose sobre su putrefacción,
el fin del mundo jamás llegó, pero algo había terminado,
daba inicio un nuevo día, moría la noche y aun seguía la matanza en sueños,
esperando un fin que nunca llega ...