darwinsin
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Será el insomnio de la duda o quizás es la realidad
que enajena una sinestesia hecha nudo en la garganta?
Las incoherencias se trasladan como ácaros
por la almohada en la nocturnidad de la ventana
del más allá o de un más acá;
que es lo tangible del horror.
La protección contra las plagas oníricas,
contra las bacterias invisibles de los sueños
o de los comerciales que se pasan
por la programación de una neurona indeterminada.
Cambiará el destino
o solamente se transforman
los sucesos de nuestro existir.
Se desespera la soledad;
la angustia de un porvenir que se codea
con un presente espeluznante.
Nunca estamos contentos con la objetividad.
Se desvelan las madrugadas;
creo que me estoy quedando
con la boca llagada y sin aliento.
¡Tú me vigilas en la tristeza
de mis pensamientos!