El sol nos alumbraba.
Estábamos juntos y nuestras risas se mezclaban con el vaivén de las olas. Que gozo reconocernos, que henchida sensación de formar parte, de vivir en el mismo planeta.
Estábamos juntos. La tarde se fue volviendo noche y fueron viajando nuestras historias por entre luceros, ocultando nuestra amistad bajo las mantas pues no siempre son claros los rayos de luna.
Nunca conoceré el verdadero germen de tus relatos. Solo se que son reales; como tu.
Estábamos juntos y en el eco de mi risa me encontré con la demanda de tu abrazo. La playa giró no una; sino dos veces. Cerraste los ojos mientras me acercaba y temí el final, mientras los latidos de mi corazón se agolpaban en mi estómago.
Tus ojos cerrados auguraban el fatal desenlace. Toda una vida de amistad .
Y escuché en un susurro tus palabras
-¿Por que me quieres? ¿por qué sigues junto a mi?.
-Porque me llenas -me oí decir-
Olvidé que cierras los ojos para no sentir vergüenza, que hablar de nuestros sentimientos te genera rubor.
Y en aquel abrazo sellamos nuestra amistad.Una amistad que perdurará por siempre porque supimos encontrarnos y no perdernos.
Estábamos juntos y nuestras risas se mezclaban con el vaivén de las olas. Que gozo reconocernos, que henchida sensación de formar parte, de vivir en el mismo planeta.
Estábamos juntos. La tarde se fue volviendo noche y fueron viajando nuestras historias por entre luceros, ocultando nuestra amistad bajo las mantas pues no siempre son claros los rayos de luna.
Nunca conoceré el verdadero germen de tus relatos. Solo se que son reales; como tu.
Estábamos juntos y en el eco de mi risa me encontré con la demanda de tu abrazo. La playa giró no una; sino dos veces. Cerraste los ojos mientras me acercaba y temí el final, mientras los latidos de mi corazón se agolpaban en mi estómago.
Tus ojos cerrados auguraban el fatal desenlace. Toda una vida de amistad .
Y escuché en un susurro tus palabras
-¿Por que me quieres? ¿por qué sigues junto a mi?.
-Porque me llenas -me oí decir-
Olvidé que cierras los ojos para no sentir vergüenza, que hablar de nuestros sentimientos te genera rubor.
Y en aquel abrazo sellamos nuestra amistad.Una amistad que perdurará por siempre porque supimos encontrarnos y no perdernos.