ADRIAN ARANDA
Poeta recién llegado
Con la hipocresía del diván
mi consuelo pide más.
Golpes metafóricos y punzantes
mutan la idea de ser escuchado.
Por bienes pasajeros es cara la consulta,
invaden viejas heridas de guerras íntimas.
El pasado deja huellas, deja dolor.
Me confunden las preguntas,
no todas son finas ni delicadas.
Mi silencio se rompe en llanto;
lo que me ahorcaba... suelta.
Desahogo una pena dura:
debo dejarte partir,
amada hija…
debo seguir viviendo sin ti.
mi consuelo pide más.
Golpes metafóricos y punzantes
mutan la idea de ser escuchado.
Por bienes pasajeros es cara la consulta,
invaden viejas heridas de guerras íntimas.
El pasado deja huellas, deja dolor.
Me confunden las preguntas,
no todas son finas ni delicadas.
Mi silencio se rompe en llanto;
lo que me ahorcaba... suelta.
Desahogo una pena dura:
debo dejarte partir,
amada hija…
debo seguir viviendo sin ti.