cesar curiel
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vi el oráculo de Jonás bailando sobre las aguas
y comprendí que la ballena estaba ciega,
cuando al pie de una ramera
solté una rosa púrpura para sentarme al lado de ella.
II
Descubrí que el pescador al final es un anzuelo
de tantas tramas que tiene la vida,
veras, como siempre me domina
esta falta de amor que me calcina.
III
Me asomé inerte a mis adentros
para ver la claridad de una luna fija
y con traumas y sortilegios;
llore, llore al ver a solas a mi vecina.
IV
!Mi vecina! La más hermosa, con la que me case un día;
me llevó por años entre música siniestra
en un cofre con mis cenizas.
V
Deje que las gaviotas sobre volaran aquella pesadilla
aquel circulo mágico que a mi me consumía,
mientras chacales merodean siempre la sequía.
VI
Ahora, mis plegarias son a mis adentros
lo mismo que el silencio para un orfanato,
camino con un lazarillo por un túnel llamado tiempo,
mientras las orquídeas crecen y se marchan de mi lado.
VII
Al final, termine devorado por un pez
en esta vida, por una dolorosa mentira,
por haber creído en la vida.
y comprendí que la ballena estaba ciega,
cuando al pie de una ramera
solté una rosa púrpura para sentarme al lado de ella.
II
Descubrí que el pescador al final es un anzuelo
de tantas tramas que tiene la vida,
veras, como siempre me domina
esta falta de amor que me calcina.
III
Me asomé inerte a mis adentros
para ver la claridad de una luna fija
y con traumas y sortilegios;
llore, llore al ver a solas a mi vecina.
IV
!Mi vecina! La más hermosa, con la que me case un día;
me llevó por años entre música siniestra
en un cofre con mis cenizas.
V
Deje que las gaviotas sobre volaran aquella pesadilla
aquel circulo mágico que a mi me consumía,
mientras chacales merodean siempre la sequía.
VI
Ahora, mis plegarias son a mis adentros
lo mismo que el silencio para un orfanato,
camino con un lazarillo por un túnel llamado tiempo,
mientras las orquídeas crecen y se marchan de mi lado.
VII
Al final, termine devorado por un pez
en esta vida, por una dolorosa mentira,
por haber creído en la vida.