Víctor Mileo
Poeta adicto al portal
El yeso que ocupa las rendijas del pecho.
Se hace espesa y sentida,
decadencia cuando este palpita, un dolor a muerte,
seca como el enjuto sentir,
de la negación.
Esa argamasa que pide temblor de noches estriadas para que ablanden la oscuridad del hueco, tapiado, trémulo gozo de añoradas pasiones,
ya interrumpidos conciertos del corazón.
Que anunciarían un poso de masa por donde ya no habría fugas. Su suerte.
Reservados todos los derechos©
Se hace espesa y sentida,
decadencia cuando este palpita, un dolor a muerte,
seca como el enjuto sentir,
de la negación.
Esa argamasa que pide temblor de noches estriadas para que ablanden la oscuridad del hueco, tapiado, trémulo gozo de añoradas pasiones,
ya interrumpidos conciertos del corazón.
Que anunciarían un poso de masa por donde ya no habría fugas. Su suerte.
Reservados todos los derechos©
Última edición: