IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Se tuerce mi mente,
en un torbellino de sinergia y miedos,
busca mi vista solo un pensamiento,
tan alto como los sueños,
tan profundos
como de los que uno no se puede escapar,
adentrándome en un escabroso sendero,
de huecos con sangre,
y fetos sin vida,
la alegoría que esconden los cielos,
entre nubarrones que se desparraman,
como entes, en la escarcha quebradiza,
pisan fuerte las promesas,
materializadas como demonios,
que abandonaron toda voluntad,
este infierno se enciende de a poco,
pronto quedará solo ceniza,
mientras tanto la codicia
hace que nazcan aquellos muertos,
ahora condenados a morir otra vez,
observo como la vida se desparrama,
entre orgias de tripas y podredumbre,
la existencia se resume
a devorar y ser devorado,
por cualquier amenaza que opaque,
a la amenaza más grande,
la muerte ha de venir,
y su propio averno gobernará,
su presencia se transformará
en un eterno ángel caído.
en un torbellino de sinergia y miedos,
busca mi vista solo un pensamiento,
tan alto como los sueños,
tan profundos
como de los que uno no se puede escapar,
adentrándome en un escabroso sendero,
de huecos con sangre,
y fetos sin vida,
la alegoría que esconden los cielos,
entre nubarrones que se desparraman,
como entes, en la escarcha quebradiza,
pisan fuerte las promesas,
materializadas como demonios,
que abandonaron toda voluntad,
este infierno se enciende de a poco,
pronto quedará solo ceniza,
mientras tanto la codicia
hace que nazcan aquellos muertos,
ahora condenados a morir otra vez,
observo como la vida se desparrama,
entre orgias de tripas y podredumbre,
la existencia se resume
a devorar y ser devorado,
por cualquier amenaza que opaque,
a la amenaza más grande,
la muerte ha de venir,
y su propio averno gobernará,
su presencia se transformará
en un eterno ángel caído.