Los hombres maduros sabemos lo que queremos y a donde vamos. En la salud, nunca se es viejo para amar, y amar bien, ya que el tiempo es experiencia, sabiduría, mesura y tacto...La pasión aun cautiva en el corazón, es como remanso de espera, que el dique de la paciencia se permite acumular, y cuando bello sea irrumpe en su desbordar.
Mientras haya vida hay deseos de emprender con una sonrisa diáfana lo mejor.
Mis saludos y agradecimiento por su visita desde México con esta sonrisa plena:
anthua62