equilibrio
Poeta asiduo al portal
Me persigue el karma donde quiera que voy
detrás el espejo refleja mis fantasmas
de ayer y de hoy,
no recreo los hechos los digo tal cual soy
miran mi pellejo
esos laberintos del fauno...
muevo las caderas haga música
debido a hacer miles de pactos
con los angeles buenos o malos
que pernoctan lo maldito de mis cabellos de palo,
guardan semejanza con Adan y eva hoy en día
cada quien cree en la resurrección ni creeran en la mía,
su fantasía es espeluznante
ayer no existía ninguno de ustedes asi que decidieron amarme,
y si me equivoco, quien rayos se da cuenta
solo trapeen el semen por si lo notan,
los cabellos hacen que enloquezca cualquiera
soy un monstruo por ceder la pecera...
y darle a todos mis peces
para que se entretengan, que recen,
pues el pretexto de mi estrés es no darte interés
ni estirar la mano sino que te apuñale la cuestión
de la valentía mía si es que lo estresante es su posición,
y camine siglos en el sol por lo tanto,
no leí hebreos ni lo recuerdo
solo amo al perro mas le pegué como a un muerto
por amarme y yo jugar al espontaneo todo el tiempo,
no lo sabía y ahora me libero mientras lo lamento.
detrás el espejo refleja mis fantasmas
de ayer y de hoy,
no recreo los hechos los digo tal cual soy
miran mi pellejo
esos laberintos del fauno...
muevo las caderas haga música
debido a hacer miles de pactos
con los angeles buenos o malos
que pernoctan lo maldito de mis cabellos de palo,
guardan semejanza con Adan y eva hoy en día
cada quien cree en la resurrección ni creeran en la mía,
su fantasía es espeluznante
ayer no existía ninguno de ustedes asi que decidieron amarme,
y si me equivoco, quien rayos se da cuenta
solo trapeen el semen por si lo notan,
los cabellos hacen que enloquezca cualquiera
soy un monstruo por ceder la pecera...
y darle a todos mis peces
para que se entretengan, que recen,
pues el pretexto de mi estrés es no darte interés
ni estirar la mano sino que te apuñale la cuestión
de la valentía mía si es que lo estresante es su posición,
y camine siglos en el sol por lo tanto,
no leí hebreos ni lo recuerdo
solo amo al perro mas le pegué como a un muerto
por amarme y yo jugar al espontaneo todo el tiempo,
no lo sabía y ahora me libero mientras lo lamento.