Dvaldés
Poeta que considera el portal su segunda casa
SOY
En tus brazos soy llamas, soy colores
refulgentes que cambian su materia.
En tus besos soy ríos, soy sabores
de cristal. La celeste antimateria.
Enredado en tu cuerpo soy diamantes,
infinitos relámpagos de un sueño.
En tu canto de voces delirantes,
soy placer. De tu amor siempre soy el dueño.
En perpetuo arcoíris soy codicia,
vehemencia, soy cándido rubor.
Como el viento, en tu rostro soy caricia,
soy el eterno lenguaje de tu amor.
El las horas, soy el tiempo que se esfuma.
Soy suspiro, canción entre la bruma.
Dvaldés.
En tus brazos soy llamas, soy colores
refulgentes que cambian su materia.
En tus besos soy ríos, soy sabores
de cristal. La celeste antimateria.
Enredado en tu cuerpo soy diamantes,
infinitos relámpagos de un sueño.
En tu canto de voces delirantes,
soy placer. De tu amor siempre soy el dueño.
En perpetuo arcoíris soy codicia,
vehemencia, soy cándido rubor.
Como el viento, en tu rostro soy caricia,
soy el eterno lenguaje de tu amor.
El las horas, soy el tiempo que se esfuma.
Soy suspiro, canción entre la bruma.
Dvaldés.