Trenes que surcan mares
Mares que surcan sueños
Sueños cargados de vida
Vida cargada de energías
Depende de ti y solo de ti
Si prefieres el lado
luminoso u oscuro.
No todo está en la mente
Sino también en el espíritu,
En el alma y en el cuerpo.
Todos somos uno y uno
Es una gran multitud
En medio de la naturaleza
Interna respectiva.
Ciudades que solo ven
Pieles desbocadas por el
Calor y la efímera plenitud
Nunca podrán observar
Corazones latiendo
genuinamente.
No todo está en la palabra, y sí,
Aunque esta sea poderosa,
no es lo suficientemente fuerte
sino se materializa.
Pero aquí hay un doble filo:
Materiales buenos y malos
albergan nuestro interior.
Siempre debatiéndose
Por conseguir la cima y
gobernar.
Estos materiales construyen
Verdades y mentiras, pero es mas
Fácil decir la verdad si se piensa
Con detenimiento al cerrar los ojos
Y decirse a uno mismo:
control, control y más control
Y, de vez en cuando, es relativo
Tener soltura y flexibilidad
frente a las situaciones que nos
presenta esta existencia tan
maravillosa y a la vez tan
trágica y es aquí
cuando debes ser tan ligero
como el aire, fluido como el agua,
firme como la tierra y ardiente
como el fuego.
Todos somos uno y uno
Es una gran multitud
Escrito por Edgardo M. Rodríguez Martínez (Klaw)
Mares que surcan sueños
Sueños cargados de vida
Vida cargada de energías
Depende de ti y solo de ti
Si prefieres el lado
luminoso u oscuro.
No todo está en la mente
Sino también en el espíritu,
En el alma y en el cuerpo.
Todos somos uno y uno
Es una gran multitud
En medio de la naturaleza
Interna respectiva.
Ciudades que solo ven
Pieles desbocadas por el
Calor y la efímera plenitud
Nunca podrán observar
Corazones latiendo
genuinamente.
No todo está en la palabra, y sí,
Aunque esta sea poderosa,
no es lo suficientemente fuerte
sino se materializa.
Pero aquí hay un doble filo:
Materiales buenos y malos
albergan nuestro interior.
Siempre debatiéndose
Por conseguir la cima y
gobernar.
Estos materiales construyen
Verdades y mentiras, pero es mas
Fácil decir la verdad si se piensa
Con detenimiento al cerrar los ojos
Y decirse a uno mismo:
control, control y más control
Y, de vez en cuando, es relativo
Tener soltura y flexibilidad
frente a las situaciones que nos
presenta esta existencia tan
maravillosa y a la vez tan
trágica y es aquí
cuando debes ser tan ligero
como el aire, fluido como el agua,
firme como la tierra y ardiente
como el fuego.
Todos somos uno y uno
Es una gran multitud
Escrito por Edgardo M. Rodríguez Martínez (Klaw)