Mario Francisco LG
Un error en la Matrix
SONETO XI
FRUTO BENDITO
Acércate a mirar sus bellos ojos,
besarle con amor muy despacito,
mirar qué brazos tiene el hombrecito
y darle lo que quiera a sus antojos.
Jamás conocerá nuestros enojos
porque nunca tendré que dar un grito,
tendrá de nuestra parte el infinito
que viéramos ayer con los despojos.
Porque será la dádiva sonora
del silencio fortuito que cobijo
en sus ojos tan frágiles de aurora.
Porque será la fuerza que yo elijo
ante la suave muerte vengadora;
porque en vida bendito serás, hijo.
(AMENDIZÁBAL, ANDRÉS Sin ventanas ni puertas, Edit Sol, México 2009)
FRUTO BENDITO
Acércate a mirar sus bellos ojos,
besarle con amor muy despacito,
mirar qué brazos tiene el hombrecito
y darle lo que quiera a sus antojos.
Jamás conocerá nuestros enojos
porque nunca tendré que dar un grito,
tendrá de nuestra parte el infinito
que viéramos ayer con los despojos.
Porque será la dádiva sonora
del silencio fortuito que cobijo
en sus ojos tan frágiles de aurora.
Porque será la fuerza que yo elijo
ante la suave muerte vengadora;
porque en vida bendito serás, hijo.
(AMENDIZÁBAL, ANDRÉS Sin ventanas ni puertas, Edit Sol, México 2009)