lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Sutil fragancia esparcen sus mejillas
cuando, con suavidad, las acaricio,
siendo pétalos rojos y el auspicio
de ristras de amapolas y gavillas.
Me enternecen su dos almohadillas
invitándome al beso sin prejuicio
que mi alma convierte en vitalicio
al obrar en su rostro maravillas.
Me atrae su apariencia sonrosada,
su cálido rubor y su frescura,
deseando ser gozo que perdura,
y no lágrima fría y apagada,
ser los labios que frunzan con finura
los pliegues de su piel arrebolada.